En el año 1932 El Dr. Telémaco Georgiadis, especializado en tisilogía e hijo de inmigrantes griegos, en sociedad con el Dr. Alejandro Filevich inician un emprendimiento privado para la atención de enfermos de tuberculosis.
Adquieren una extensa porción de terreno a la familia Monserrat, integrantes de la comunidad indígena, comprendida entre las calles, Catamarca, Mosconi, Corrientes y el río. Se crea así, El Sanatorio Laënnec. destinado a pacientes adinerados, artistas, farristas y trasnochadores».( Testimonio de Oscar Fortunatti).
El diseño del edificio seguía al de los sanatorios suizos, donde uno de los fundadores había pasado una temporada, no como médico sino como enfermo tuberculoso.
Con una sección de hombres y otra de mujeres, tenía una capacidad de 120 camas dispuestas en cuartos individuales o compartidos equipados con muebles metálicos y lavabos. La atención médica era permanente, algo que pocos sanatorios ofrecían. Y la hotelería, de primer nivel y con un cocinero que había estado a cargo de la cocina del hotel más distinguido de la ciudad de Córdoba,. Disponía de un criadero de cerdos, un tambo, una pequeña fábrica de miel de abejas y una caballeriza que facilitaba las diarias cabalgatas de los enfermos. A la sofisticación del equipamiento del sanatorio, se sumaba un abundante personal de enfermería, controles muy personalizados y un riguroso régimen de internación que incluía expulsiones de los pacientes que no cumplían con lo estipulado al momento de su ingreso.
Bien pronto el Sanatorio Laennec comenzó a tener serios problemas económicos por cuanto muchos pacientes, no pagaban en tiempo la costosa internación.
Es así como sale a la venta y en 1940 adquirida por el gremio Ferroviario para internación de sus afiliados víctimas de la TBC. Con la llegada de los medicamentos para tratar la enfermedad, el nosocomio se reconvirtió en un geriátrico que funcionó hasta fines de los años 90. Luego de un periodo de abandono, fue adquirido por el gobierno de la provincia de Córdoba Y en diciembre del 2011 se inauguran los como Tribunales Provinciales.
El edificio contó con el diseño de los famosos arquitectos mendocinos, hermanos Manuel y Arturo Civit.
Profesora María Elsa Peroni
Folleto original de Horacio Andrés Lóoez.
Fotografías de Casa Álvarez, Cosquín.