Agradecemos la elaboración del contenido de esta página al historiador José Ibarra Bastida, autor del libro: "Los inicios del poblamiento contemporáneo del paraje de La Algameca Chica".
Si deseas escucharlo en palabras del autor, de dejamos un pequeño video donde nos resume la historia del lugar.
APROXIMACIÓN HISTÓRICA AL PARAJE DE LA ALGAMECA CHICA DE CARTAGENA (por José Ibarra)
El poblado de barracas de La Algameca Chica, situado en la costa oeste de Cartagena (España), ha estado habitado ininterrumpidamente desde la segunda mitad del siglo XVIII. La construcción del Arsenal de Cartagena a mediados de ese siglo determinó la fisonomía del paraje, que pasó de ser una playa desierta para constituir la desembocadura artificial de la Rambla de Benipila, que en 1728 se desvió desde su curso final original en el Mar de Mandarache hacia el paraje de La Algameca Chica, bordeando la muralla de Carlos III. A ambos lados de la desembocadura de esa rambla se fue estableciendo el poblado, primero en la margen derecha a lo largo del siglo XIX y posteriormente en el lado izquierdo en el siglo XX. La primera casa del poblado data de 1778, pasando por el pseudo balneario de cinco casas (incluyendo una taberna) de 1881 hasta el presente, momento en el que hay 110 familias que viven o veranean en este pintoresco lugar situado junto al mar Mediterráneo.
HITOS HISTÓRICOS DE LA ALGAMECA CHICA
1648
Un ciudadano solicita a las autoridades la concesión de una yesería en el paraje de la Algameca Chica
TRANSCRIPCIÓN DEL DOCUMENTO DE 1648
SELLO CVARTO, DIEZ MARAVEDIS, AÑO DE MIL Y SEISCIENTOS Y CVUARENTA Y OCHO
Juan Mendez vecino de esta ciudad = digo que como es notorio en todo el rigor y tiempo del contaxio que dios nuestro señor fue recibido de enviar a esta ciudad me ofresi a serbir a Vª en el exercicio de sacar todos los difuntos de sus casas en el carro enterrandolos en los fosos señalados en cuyas (ilegible) de el tiempo referido de que sea la (ilegible) no enfermar del otro mal (ilegible) de mi familia quemando toda la ropa que tenia en ella de que se componía mi caudal
= por lo qual suplico a Vª que atendiendo a que he quedado pobre me aga merecer de la tahulla de tierra que Vª tiene en el camino de La Algameca en el que hay una pedrera de yeso para que yo pueda trabaxar en ella y recuperar algo de lo que e perdido por la dicha causa que en ello recibiré merced de Vª
Juan A Franco
1648 PESTE
Petición
Caja 102
Exp: 16
ARCHIVO MUNICIPAL DE CARTAGENA
1683
Los orígenes más remotos a los sobre los que encontramos referencias al núcleo poblacional en a Algameca Chica nos llevan al siglo XVII cuando en un repartimiento de población fechado en 1683 se asegura que en 'Las Algamecas' moraban 26 vecinos.
1728
Desviación de la rambla de Benipila.
En 1717, bajo el reinado de Felipe V, la marina de guerra emprende la creación de tres departamentos marítimos con sedes en el Ferrol, Cádiz y Cartagena. En estas ciudades se ubicará un Arsenal que incluirán astillero, edificios auxiliares y obras de defensa. En 1731, se decide como emplazamiento para el Arsenal de Cartagena el antiguo fondeadero conocido como Mar de Mandarache, y el 20 de febrero de 1732 comienzan las obras, proyecto del ingeniero Sebastián de Feringán, al que sustituirá, tras su muerte en 1762, Mateo Vodopich. Las obras concluyen el 31 de enero de 1782, con Carlos III en el trono de España. Con anterioridad a esto, se le encarga en el año 1728 al ingeniero Alejandro Derretz, junto con Sebastián Feringán y Esteban Marillac, un proyecto cuyo objetivo consiste en limpiar el puerto y canalizar las aguas procedentes de la rambla de Benipila así como las del Almarjal y reconducirlas hacia otra desembocadura. El lugar escogido en este caso es la Algameca
Desembocadura de la antigua rambla de Benipila en el Mar de Mandarache. Siglo XVI
Cartagena en el siglo XVIII, con el Arsenal terminado hacia 1782
1728. Canalización de la rambla de Benipila hacia La Algameca Chica, antes de la construcción del Arsenal
1731
Inicio de la construcción del Arsenal de Cartagena.
Una vez desviada la rambla, el año 1731 es la fecha en la que se marca oficialmente el inicio de las obras del Arsenal de Cartagena en el antiguo Mar de Mandarache.
Constructores de una murallas en el siglo XVIII con una tipología exactamente igual a la muralla de Carlos III en Cartagena en las proximidades de La Algameca Chica
1739
La primera edificación en la Algameca Chica: batería de 6 cañones.
La Algameca Chica es escogida como una de las localizaciones en las que se va a ubicar dicha infraestructura militar: una de las varias baterías de cañones que forman parte del cinturón defensivo diseñado para el perímetro del Arsenal. Esta construcción, situada en el margen izquierdo de la desembocadura del canal, consiste en una pequeña batería de costa con 6 cañones de a 245, y una pequeña caseta para el Cuerpo de Guardia en la parte alta de la zona. La sección correspondiente a esta batería muestra las diferentes construcciones y su cota, así como la excavación de una cueva que se utilizaba como lugar de almacenaje de la pólvora de los cañones.
Plano de 1739 de Juan de Retz representando la batería de 6 cañones emplazada en La Algameca Chica
1747
Plano general de los contornos de Cartagena y su puerto.
Con demonstración de las ramblas que en él vacían y lo ciegan/ y canal principiado para desviarlas de él por la cala de las Algamecas Chicas.
1762
Se observa en este plano cartográfico del año 1762 realizado por el ingeniero Sebastián Feringán y Cortés, la llegada de la Rambla de Benipila hacia el Mar de Mandarache, ya desecado, y la recogida de sus aguas y su posterior canalización. Éstas, bordeando el nuevo Arsenal, son desviadas hacia la zona de la Algameca Chica, donde desembocan en el Mar Mediterráneo.
1777
Se termina de edificar el Castillo de la Atalaya, que se construyó, entre otros fines, para “batir las Algamecas” y proporcionar protección con sus cañones a un flanco muy vulnerable en la defensa de la ciudad. La Algameca Chica fue la puerta de entrada en los siglos anteriores de numerosas razzias de piratas berberiscos que aprovechaban la desolación del paraje para entrar tierra adentro y arrasar a su paso a la población local.
Castillo de La Atalaya, edificado en 1777 para “Batir las Algamecas”
La Algameca Chica vista desde el Castillo de la Atalaya
1778
El plano de Mateo Vodopich de 1778
Es la primera referencia documental a una vivienda en la Algameca Chica. Se encontraba situada en el margen derecho de la rambla, ya separada de las instalaciones militares y ubicada en el lugar donde comenzaría a germinar el poblado.
1778. Primera vivienda en La Algameca Chica.
1797
Es entonces cuando el lugar comienza a ser empleado como zona de baño por los habitantes de Cartagena, tal y como muestra un Auto del Gobernador Político y Militar de Cartagena, de julio de 1797, en el que se regula el baño en el mar, haciendo referencia a la Algameca, determinando que “las caballerías y demás animales quadrúpedos, deberánbañarse en la Argameca (sic) y llanura inmediata a taller de la Real Provición”
1801
Por otro lado, la Algameca queda enmarcada dentro de esa red minera que invade el sureste español en las décadas centrales del siglo XIX, concretamente en las explotaciones de hierro y cobre. Se muestra en el plano fechado en 1801 una mina de cobre en la zona. Con trazos inexactos pero con referencias claras, el dibujo alude al monte Roldán, las lomas de la Atalaya, el canal, la mar, La Algameca, pulmones o excavaciones metálicas y una beta (sic) dentro de La Rambla.
1858
En el plano cartográfico del año 1858 se muestra una construcción en el margen derecho de la desembocadura, a la vez que desaparece la batería de costa, tal y como señala la leyenda de dicho plano. Queda reflejada la desaparición de ésta, tal y como señala la leyenda de dicho plano, así como la construcción de edificaciones de carácter civil. Se establece así el fin de la Algameca Chica como uso militar.
1871
Tal y como se ha comentado anteriormente, tras entrar en desuso la batería militar de la Algameca Chica, el lugar comienza a ser colonizado por la población. En ella, pronto se desarrollaron actividades pesqueras y de baño, con instalación de las primeras barracas para veraneantes que con el tiempo se convertirían en viviendas fijas. La Algameca se convertía en una playa urbana cartagenera, toda vez que los habitantes ya no pueden disfrutar como antaño de baños en el seno del puerto dada la intensiva utilización del mismo con fines militares e industriales.
En este fragmento de un plano datado en el año 1871 y realizado por Juan Terrer, se puede observar la multiplicación de estas construcciones en el margen derecho de la rambla de Benipila, siendo cinco las que se cuentan.
1873
Aunque Ramón J. Sender escribió su novela “Mr Witt en el Cantón” en 1935, la acción transcurre en 1873, el año de la revolución cantonal. Algunos episodios de esta obra literaria tienen lugar en La Algameca Chica.
1881
En la carta náutica del año 1881, realizada por José Montojo y Salcedo se puede observar el aumento del número de viviendas, en el mismo margen de la desembocadura, llegando al total de seis edificaciones. Se nombra en este caso la existencia de una taberna y de la “Casa de la Amalia”.
1889
Un total de 35 familias aparecen registradas en el Padrón Municipal de Cartagena en el entorno de las Algamecas (Algameca Chica, Algameca Grande y Carretera de la Algameca)
1889. Padrón municipal de Cartagena. En estas páginas aparecen 35 familias censadas en las Algamecas.
1889
Comienza a desarrollarse el uso del paraje de La Algameca Chica como zona de veraneo con la instalación de las primeras barracas para el baño
El Eco de Cartagena, 28 de junio de 1889
1892
En el año 1892 se culmina en el camino de la Algameca el nuevo Matadero municipal, un proyecto llevado a cabo por arquitecto municipal Tomás Rico Valarino. Se trata de un conjunto de 5 pabellones de estilo ecléctico evidenciando su funcionalidad y simbolizando una renovación del proceso industrial alimentario. Este matadero estuvo en activo hasta la década de los 60 del siglo XX, y en la actualidad queda integrado dentro del cuartel del Tercio de Levante de Infantería de Marina.
1901
Ya en el año 1901, fragmento correspondiente a un plano cartográfico militar de ese mismo año realizado por Manuel Fernández, se muestra la primera edificación en el margen izquierdo de la Rambla. Una construcción con nombre propio Cª Yesera del Castillo (Casa Yesera del Castillo). Sin embargo, no se cartografía en este la relación de edificaciones representada en los planos anteriores.
1910
El periódico Eco de Cartagena menciona el 10 de julio de 1910 las Fiestas Populares Algameca Chica, con bailes y presencia de la banda de la Cruz Roja, para inaugurar la temporada de baños en los días 24 y 25 de julio.
El 10 de agosto de ese mismo año hace referencia a las fiestas que celebrarán los bañistas que residen en la Algameca Chica.
El Eco de Cartagena, 10 de agosto de 1910
1910
Salida al mar de uno de los canales de desagüe del Almarjal, en la Algameca (playa del reflector).
1911
Servicio de automóvil a la Algameca Chica. Precio: seis pesetas.
El Eco de Cartagena, 24 de julio de 1911
1912
Balneario de José Rosso en La Algameca Chica de Cartagena
1914
Obras en la Carretera de La Algameca
1914
La leyenda de la Amalia. El cronista de Cartagena, Federico Casal, escribe en su obra “El libro de la ciudad. Cartagena. Guía oficial” una versión de la leyenda de la Amalia del siglo XIX
LA LEYENDA DE LA AMALIA, SEGÚN FEDERICO CASAL
Debemos decir algo de la famosa Amalia, ya que hay un dicho popular que suele decirse cuando no se cree o se duda de lo que se nos dice: tal dicho es: “Eso se lo cuentas a la Amalia”
A mediados de la pasada centuria, vivía en una casucha situada en un barranco próximo a La Algameca Chica (barranco que se denomina todavía Barranco de la Amalia) una mujer ya entrada en años que tenía fama por sus brujerías, fantásticas adivinaciones, echadora de cartas y ser experta curandera. Su especialidad era resolver por signos cabalísticos toda clase de asuntos amorosos por difíciles y complicados que fueran y, como curandera, se hablaba de ciegos que habían recuperado la vista, tuberculosos que en dos semanas estaban buenos y sanos, cojos que al cabo de un mes saltaban como titiriteros y tal cúmulo de atrocidades curativas que dieron lugar a que su fama se propagara más allá de los Pirineos.
Un joven inglés, capitán de una fragata que llegó a Cartagena, visitó tres días seguidos a la pitonisa, nunca se supo por qué causa. El inglés se marchó a Inglaterra con su embarcación y, dos meses después, estaba de vuelta y, cuál fue el asombro de los cartageneros al saber que se había casado con la Amalia, ¿por qué?, nunca se supo pero sí hubo gente que dijera: Cuando la Amalia se proponía una cosa, se realizaba, porque nunca fallaron sus mágicos conjuros…
1924-1939
En los archivos municipales de estos años aparecen registradas varias familias que residen de forma permanente en el paraje de la Algameca Chica.
Familia de Pencho Guillén en La Algameca Chica. 1935
1932
Cartel de las fiestas del lado izquierdo de La Algameca Chica. 13, 14 y 15 de agosto de 1932
1940
La Algameca Chica cuenta con 35 familias y 65 habitantes según el padrón municipal de este año.
1940-1950
Plantación de pinos carrascos en La Algameca de Cartagena. Se aprecia un grupo de pinos de pequeño tamaño en la zona de La Algameca, repoblada a través de un consorcio con la Marina de Guerra. Anotación manuscrita en el reverso con la identificación de la imagen.
1976
Artículo de Teresa González Adalid en el diario La Verdad sobre el veraneo en La Algameca Chica. 13 de agosto de 1976.
1991
En el mapa topográfico del año 1991, obtenido del Instituto Geográfico Militar, se observa la proliferación de viviendas a ambos márgenes de la rambla, constituyendo el actual asentamiento. Una sucesión de viviendas organizadas en hilera, que respetan la orografía del terreno y se localizan a diferente cota según las curvas de nivel.
1995
Vista aérea de la costa entre Escombreras, Cartagena y Algamecas desde el sureste.
2015
Publicación del libro “Los inicios del poblamiento contemporáneo en el paraje de La Algameca Chica de Cartagena”, de José Ibarra Bastida
2015
Finalmente, esta fracción del plano topográfico del año 2017 obtenido también del Instituto Geográfico Nacional, muestra cómo evoluciona el asentamiento en las tres siguientes décadas, logrando el resultado final que hoy día se conoce. Entre estos dos planos finales ya se puede observar una coherencia clara entre las edificaciones, puesto que el terreno ya se ha digitalizado y cartografiado. Se trata de un asentamiento levantado y construido de una manera completamente informal, pero con una clara estructura secuenciada lineal, a pesar de no poseer un planteamiento que regule la organización de dicho territorio. Esto no es un hecho aislado, sino algo común en España hasta la aparición de los primeros planes generales.
FUENTES:
LOS INICIOS DEL POBLAMIENTO CONTEMPORÁNEO EN EL PARAJE DE LA ALGAMECA CHCA DE CARTAGENA. José Ibarra Bastida. Edita: Asociación de Vecinos de La Algameca Chica. Cartagena, 2015
EL PARAJE DE LA ALGAMECA CHICA. ESTUDIO HISTÓRICO Y CARTOGRÁFICO DEL ASENTAMIENTO ENTRE LOS SIGLOS XVII Y XXI. Laura Martínez López-Peláez. TFG (Trabajo de Fin de Grado). UPCT, Cartagena, 2022.