Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (1 Pedro 2:4-5)
Verso 1
En las olas inmensas de embravecido mar,
Que asaltan de mi alma la pobre embarcación,
De rodillas a Cristo clamé, y el huracán
Deshecho fue al instante a la voz de Dios.
Coro
Es Cristo la Roca, el ancla de mi fe;
Los males, lamentos, y ayes de temor,
Terminarán por siempre, con mi supremo Rey;
Es Jesucristo mi refugio.
Verso 2
Me guarda de peligros, de pruebas, de dolor;
Él manda que los vientos no agiten tempestad,
Los mares se detienen, la ola reposó,
Y en Cristo fijo el ancla, confiando más.
Verso 3
Mi dulce salvador, sí, mi hermoso amigo y Dios,
Que libra de tristezas y aleja amarga hiel:
Por fe yo iré al cielo, mansión del ser de amor,
La fuente inagotable de dicha y bien.
Cristo es la Roca” es un himno clásico de fe y esperanza, escrito originalmente en inglés por Lewis E. Jones en el año 1901, bajo el título “I’ve Anchored in Jesus”. Su letra fue traducida al español por M. Lechuga, y desde entonces ha formado parte de los himnarios más amados del pueblo cristiano, como Himnos de Gloria y Triunfo. Este himno nos recuerda que Cristo es nuestra roca firme y el ancla de nuestra fe en medio de cualquier tormenta.
CANCIÓN Y PISTA