“Los brazos de Jehová son eternamente fuertes; Él es nuestra fortaleza y refugio.” — Deuteronomio 33:27
VERSO 1
¡Dulce comunión la que gozo ya
En los brazos de mi Salvador!
¡Qué gran bendición en su paz me da!
¡Oh, yo siento en mí su tierno amor!
CORO
Libre, salvo,
Del pecado y del temor,
Libre, salvo,
En los brazos de mi Salvador.
VERSO 2
¡Cuán dulce es vivir, cuán dulce es gozar
En los brazos de mi Salvador!
Allí quiero ir y con Él morar,
Siendo objeto de su tierno amor.
VERSO 3
No hay que temer, ni que desconfiar,
En los brazos de mi Salvador.
Por su gran poder Él me guardará
De los lazos del engañador.
Letra original en inglés por Elisha A. Hoffman (1839–1929), música compuesta por Anthony J. Showalter (1858–1924) en 1887, traducida al español por Pedro Grado Valdés (1862–1923); derechos en dominio público.
Historia breve del himno
Este himno nació en 1887 cuando el compositor Anthony Showalter recibió cartas de dos exalumnos que habían perdido a sus esposas. Conmovido, envió un coro inspirado en Deuteronomio 33:27 a su amigo Elisha Hoffman, quien añadió las estrofas. Showalter compuso la música y publicó el himno, que ha sido un consuelo para muchos creyentes.
CANCIÓN Y PISTA