y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.” Apocalipsis 5:9-10
VERSO 1
Fuente de la vida eterna
Y de toda bendición;
Ensalzar tu gracia tierna,
Debe todo corazón.
Tu piedad inagotable,
Abundante en perdonar,
Único ser adorable,
Gloria a ti debemos dar.
VERSO 2
De los cánticos celestes
Te quisiéramos cantar;
Entonados por las huestes,
Que quisiste rescatar.
Almas son que redimiste,
Porque les tuviste amor,
De ellas te compadeciste,
Con tiernísimo favor.
VERSO 3
Toma nuestros corazones,
Llénalos de tu verdad;
De tu Espíritu, de dones,
Y de toda santidad.
Guíanos en obediencia,
Humildad, amor y fe;
Nos ampare tu clemencia;
Salvador, propicio sé.
Letra por Robert Robinson, 1758 Traducción por Thomas M. Westrup, Música por Asahel Nettleton
CANCIÓN Y PISTA