🔍 Las instituciones no actúan por sí mismas 🏛️
🔍 Las instituciones no actúan por sí mismas 🏛️
A veces hablamos de las empresas o instituciones como si fueran personas:
💬 “esa empresa es buena”, “esa escuela es injusta” o “ese lugar me hace sentir bien”,
pero la verdad es que las instituciones no actúan por sí solas ❌🏢,
son las personas dentro de ellas 👥 las que deciden ✅, se equivocan ❌, ayudan 🤝, ignoran 🙈 o inspiran ✨.
🐦 Un pájaro construye su nido perfecto y bello por instinto, sin pensar mucho en ello,
🧠 en cambio, los seres humanos hacemos actos inteligentes, voluntarios y libres 💪,
siendo conscientes de que los hacemos 👁️🗨️.
📌 En base a lo que afirmamos en el párrafo anterior de nuestros actos humanos, podemos decir que,
en un negocio 🏬, en una escuela 🏫 o en cualquier lugar 🌍,
no son las paredes las que nos hacen sentir bien o mal:
🧍♂️ sino las personas que te atienden 🛎️, las que te miran con respeto 🙏 o con desprecio 😒,
las que te ayudan 🚀 o te rechazan 🚫.
📚 Jeremy Bentham desarrolló una corriente que se le llamó el utilitarismo ⚖️,
su pensamiento afirmaba que es bueno aquello que es útil para un mayor número de personas 👨👩👧👦,
la dificultad es que con este pensamiento las relaciones persona-institución son reducidas a un juego de intereses 🎲,
buscando solo lo útil 💸, lo que genera dinero o beneficio rápido 🤑,
y hace que las relaciones se vuelvan frías ❄️, como si todos solo estuviéramos tratando de sacar ventaja 🧮.
🤔 ¿Y si cambiamos eso?
💭 ¿y si en lugar de solo buscar lo útil, buscáramos también crecer juntos? 🌱
¿ser mejores personas? 🌟
¿tratar bien al otro no porque nos conviene, sino porque así debería de ser? 💖
Porque al final una institución no es buena por su tamaño 🏢 o por lo que vende 💰, sino por cómo trata a la gente 🫂.
❤️🔥 Las instituciones no tienen corazón,
pero las personas que las forman sí 🫶,
si ese corazón late con respeto y empatía 💓🤝,
el mundo y el mercado pueden ser mucho mejores 🌍✨.