Originario de Cuba y afincado en La Mancha, Aldo Méndez es una figura de renombre en el panorama de la narración oral internacional. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Moscú, Méndez trocó los silogismos por los cuentos en 1994, iniciando una prolífica carrera que lo ha llevado a escenarios de todo el mundo.
Su acento cubano, cargado de musicalidad y calidez, se ha convertido en su sello distintivo. Las historias de Méndez, a menudo dirigidas al público infantil y juvenil, no solo entretienen, sino que también invitan a la reflexión. Es autor de varios libros de literatura infantil y su talento ha sido reconocido con nominaciones a los prestigiosos premios Grammy Latinos. Su labor como narrador y escritor demuestra un compromiso constante con la palabra como herramienta de transformación y encuentro.
Paula Palomo Carmona, conocida artísticamente como Paula Mandarina, es una actriz y narradora oral malagueña que ha encontrado en Almería su base de operaciones. Formada en Arte Dramático, su bagaje teatral impregna cada una de sus actuaciones, dotándolas de una expresividad y una fuerza escénica notables.
Miembro activo del Gremio de la Narración Oral de Andalucía (GNOA), Paula Mandarina ha sabido fusionar su pasión por las tablas con el arte ancestral de contar cuentos. Su repertorio es variado y se adapta con soltura a diferentes públicos, demostrando una especial sensibilidad y conexión con la audiencia infantil. Su trabajo es un claro ejemplo de cómo la técnica actoral puede enriquecer y potenciar la palabra narrada.
Diego Magdaleno se autodefine con una expresión que resume a la perfección su espíritu y su oficio: "cuentista andariego". Con más de dieciocho años de experiencia profesional a sus espaldas, este narrador ha hecho del camino su escenario, llevando sus historias a ferias del libro, festivales y, sobre todo, a las plazas y rincones de pequeños pueblos.
Además de su labor como intérprete, Magdaleno es un incansable promotor de la narración oral. Es el creador de festivales como "La Sierra Encuentada", iniciativas que buscan tejer comunidad a través de los cuentos. Como miembro de la Asociación de Profesionales de la Narración Oral en España (AEDA) y del GNOA, su trabajo no solo consiste en contar, sino también en crear espacios para que las historias florezcan y se compartan, manteniendo viva la tradición oral para las nuevas generaciones.