Consejo para hacer jugos verdes:
limpiar y desinfectar correctamente todos los ingredientes.
Elige las hojas más verdes y obscuras, esto indica una mayor cantidad de nutrientes.
Tómalo en ayunas, así las vitaminas y minerales irán directamente a tu torrente sanguíneo.
Media hora después de tomarlo, debes consumir un alimento.
Varía los ingredientes, no uses los mismos todos los días, así obtendrás diferentes nutrientes.
Asegúrate de beberlo fresco, pues si lo dejas reposar más de 15 minutos corres el riesgo de que se oxiden su nutrientes naturales
. Si tienes que almacenarlo, hazlo en un recipiente de vidrio.
JUGO DE HOJAS VERDES
12 hojas de espinaca.
6 hojas de lechuga.
1 tazas de ramitos de brócoli.
6 tallos de apio.
3 manzanas verdes.
IPREPARACIÓN
Lava las espinacas y la lechuga, ponlas en un recipiente con agua y unas gotas de bactericida para desinfectarlas; escúrrelas.
Enjuaga el brócoli y el apio y también colócalos en agua suficiente con bactericida; escúrrelos y reserva.
Pasa las verduras y la manzana por el extractor de jugos para integrarlos; o bien lícualos con 2 tazas de agua, cuela antes de servir.
JUGO VERDE CON HIELOS DE SANDIA
1 vara de apio
1/2 nopal1 taza de jugo de naranja
1/2 taza de cubos de piña
1/2 taza de hojas de espinaca
1 taza de cubos pequeños de sandía
PREPARACIÓN
Mete los cubos de sandía en una bolsa resellable y congélalos por al menos una noche.
Licua la piña con el nopal, la espinaca, el apio y el jugo de naranja. Cuela la mezcla.
Sirve los cubos en un vaso y vierte jugo encima. Sirve.
PALETA DE
JUGO VERDE
1 nopal grande.
1 taza de espinaca picada
1 taza de jugo de piña
1/2 taza de hojas de perejil
1/2 taza alfalfa
6 cucharadas de miel.
PREPARACIÓN
Licua todos los ingredientes hasta integrarlos completamente.
Vierte en moldes para paleta.
Congela por una hora e inserta un palito.
Regresa al congelador por tres horas más o hasta que estén listas.
Sirve de inmediato.
JUGO DE MANZANA VERDE CON APIO
2 manzanas verdes
2 tallos de apio
1 taza de agua
PREPARACIÓN
Quita el corazón de las manzanas y trocéalas.
Licúalas con el apio y suficiente agua para que la mezcla esté líquida.
Cuélalo. Si quieres aprovechar mejor la fibra, sírvelo sin colar.