Nan-in, un maestro zen japonés, se hallaba cortando leña en el bosque. Llegó un profesor de universidad a visitarle. El profesor pensó: “Este leñador sabrá dónde puedo encontrar a Nan-in”. Así que se lo preguntó. Nan-in se le acercó con el hacha levantada señalando hacia el filo. El profesor se asustó y salió corriendo. 

Más tarde, cuando llegó al templo, se enteró de que el leñador era el propio Nan-in. Entonces le preguntó a uno de los discípulos:

–¿Es que se ha vuelto loco?

– No –aseguró el discípulo–. Usted le ha preguntado por Nan-in. Él en ese momento era leñador, estaba totalmente centrado, absorbido en el filo del hacha. Al señalar hacia el filo, le estaba mostrando dónde estaba Nan-in y le enseñaba la idea esencial del zen: centrarse en el ahora.

Por el sendero del zen.

Osho