Intentando encontrar el sentido de nuestro mundo y salvar los pequeños momentos preciosos de humanidad que vemos cada día, tiene sentido que mi trabajo se asiente en mundos y escenarios de fantasía. En estas fantasías, puedo crear escenarios imaginarios para acentuar la belleza de nuestro mundo o tratar escenarios que serían demasiado dolorosos para lidiar con ellos de otra manera. Tomando ventaja de haber suspendido la incredulidad del espectador, es más fácil proponer escenarios a los que no se habrían acercado de otra manera, como la vivencia de personas queer o gente racializada.
Parte de mi experiencia cuando crecía como una persona queer y discapacitada fue no ver en la ficción o roles importantes a gente como yo, así que mi trabajo busca dar a las siguientes generaciones la oportunidad de verse en estos escenarios, ya sean cabalgando un dragón y derrotando a un gigante o encontrando amor y aceptación en su comunidad.