A principios del siglo XX, en Latinoamérica uno de los cultivos que cobraba auge era el del plátano, debido a que las condiciones de los suelos en cuanto a porosidad y textura, eran las más propicias para esta actividad económica. En Guatemala, este capítulo ha tenido mucha historia, por lo que se ha convertido en uno de los principales productores agrícolas de este ramo, generando una importante fuente de ingresos de exportación y de empleos para el país.