El concepto urbanístico Nuevo Urbanismo (New Urbanism) se inicia en 1979 de la mano del promotor inmobiliario Robert S. Davis cuando encargó a los mundialmente reconocidos arquitectos y diseñadores urbanos Andrés Duany y Elizabeth Plater-Zyberk (DPZ) un proyecto urbanístico que recogía la estructura y morfología de los poblados tradicionales norteamericanos, pero incorporando al automóvil como elemento ineludible de la movilidad. Bajo esta óptica, en 1981 se trazó en una extensión de 32 hectáreas el diseño de Seaside, un proyecto sobre la costa del estado de Florida (USA), donde se marcó como objetivo construir una ciudad a escala vecinal que recrease la vida tradicional de pueblo y establecer un ambiente urbano de calidad.
El Nuevo Urbanismo promueve la construcción y mantenimiento de un ambiente diverso, escalable y compacto, con un contexto apropiado para desarrollar arquitectura y comunidades enteramente estructuradas de forma integral: lugares de trabajo, tiendas, escuelas, parques y todas las instalaciones esenciales para la vida diaria de los residentes, situadas todas dentro de una distancia aceptable de recorrer caminando. Por ello el Nuevo Urbanismo promueve el uso de trenes y transporte ligero frente a las carreteras y caminos convencionales, mediante estrategias que reduzcan la congestión de tráfico, aumenten la oferta de viviendas asequibles, y frenen la dispersión urbana.
El diseñar bajo los conceptos del Nuevo Urbanismo permite integrar tecnologías de energías renovables; conservación del agua, desarrollo económico regional y protección y recuperación de la naturaleza, todo ello englobado en la correcta Gestión de Activos Medioambientales (GAM).
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