1.- Admisión del alcoholismo: Reconocer y aceptar que se es alcohólico y que la vida se ha vuelto ingobernable.
2.- Análisis de la personalidad y catarsis: Realizar un inventario moral profundo (Paso 4) y admitir los defectos ante uno mismo y otro ser humano (Paso 5), liberando secretos y resentimientos.
3.- Reajuste de las relaciones personales: Reparar el daño causado a otros (Pasos 8 y 9), mostrando una disposición a enmendar errores y restablecer la confianza.
4.- Dependencia en un Poder Superior: Poner la voluntad y la vida al cuidado de Dios (o un poder superior como cada uno lo conciba) para encontrar fortaleza y guía.
5.- Trabajar con otros (Servicio): Llevar el mensaje de recuperación a otros alcohólicos y practicar los principios de AA en todos los asuntos (Paso 12)
Vivir un Cuarto y Quinto Paso es una de las experiencias más intensas y liberadoras en el camino de la recuperación. No es solo un trámite, es un proceso de cirugía profunda al alma.
Para realizarlo de manera efectiva y segura dentro de un grupo de Cuarto y Quinto Paso, necesitas principalmente:
Disposición y Buena Voluntad: Es el requisito número uno. Debes estar "totalmente dispuesto" a examinar tu pasado sin reservas.
Honestidad Rigurosa: El programa no funciona si ocultamos secretos. Necesitas la valentía de escribir aquello que te causa más vergüenza o dolor.
Mente Abierta: Dejar de lado los prejuicios sobre la religión o la espiritualidad para poder conectar con un Poder Superior (como tú lo entiendas).
Aceptación del Dolor: Entender que para sanar una herida, primero hay que limpiarla, y eso a veces duele temporalmente.
Aunque el programa de Cuarto y Quinto Paso nació originalmente para tratar el alcoholismo, hoy en día se utiliza para sanar una gran variedad de comportamientos que AA llama "defectos de carácter" o "enfermedades del alma".
Codependencia: La obsesión por controlar la vida de los demás o la incapacidad de poner límites.
Dependencia emocional: El miedo extremo al abandono y la necesidad de buscar aprobación constante en la pareja o la familia.
Relaciones tóxicas: El ciclo de buscar parejas que nos hacen daño para repetir patrones de la infancia.
Neurosis (Ira y Violencia): Personas que sufren de explosiones de enojo incontrolable que dañan a sus seres queridos.
Ludopatía: La adicción al juego y a las apuestas.
Gasto Compulsivo: La necesidad de comprar objetos innecesarios para llenar vacíos emocionales.
Adicción al Sexo o a la Pornografía: Comportamientos que se usan como "fugas" para no enfrentar la realidad.
Comedores Compulsivos: El uso de la comida como un anestésico emocional para calmar la ansiedad.
Anorexia y Bulimia: Muchas veces se tratan desde la raíz espiritual (el miedo, la falta de auto-aceptación y el control).
En el lenguaje de los Pasos, estos son los que más se escriben en el inventario:
Depresión y Distimia: El sentimiento de vacío profundo y falta de sentido en la vida.
Ansiedad Crónica: Vivir constantemente en el futuro, dominado por el miedo a lo que vendrá.
Soberbia y Narcisismo: La incapacidad de ver las necesidades de los demás por estar centrados únicamente en el "Yo".
Resentimiento Crónico: El "veneno" de vivir odiando a personas del pasado, lo cual es el enfoque principal del Cuarto Paso.
El programa se basa en una premisa: el síntoma es lo de menos (alcohol, comida, ira), la causa es la misma.
El Vacío Espiritual: Una desconexión con uno mismo y con un Poder Superior.
El Ego desbocado: El instinto de seguridad, social y sexual fuera de control.
Los Secretos: Todo aquello que no decimos y que nos "pudre" por dentro.
Dato importante: Muchas personas llegan al grupo diciendo: "Yo no bebo ni me drogo, ¿Qué hago aquí?", pero al empezar a escribir su inventario descubren que viven "borrachos" de celos, de ira o de miedo. A esto se le llama Borrachera Seca
El Cuarto y Quinto Paso no se recomienda para personas que están en una crisis psiquiátrica aguda o bajo el efecto de sustancias. Es necesario tener al menos unos días de sobriedad y claridad mental.