Para pies que ya no crecen, asegurate de dejar espacio para mover los dedos. En general, se recomienda dejar entre 0.8 a 1 cm. Además, si planeás usar medias gruesas, tomá eso en cuenta al elegir tu talla.
Para niños cuyos pies aún están en crecimiento, es importante dejar espacio para mover los dedos y para que el pie pueda crecer. En general, se recomienda dejar al menos 1 cm y no más de 1.4 cm
Colocá la hoja en el suelo
Asegurate de que no se mueva. Si podés, pegala con cinta adhesiva.
Parate sobre la hoja
Colocá el talón pegado completamente contra la pared.
Asegurate de estar de pie con el peso distribuido uniformemente.
Dibujá la silueta del pie
Con ayuda de alguien (si es posible), trazá con el lápiz todo el contorno de tu pie.
Asegurate de que el lápiz esté recto y cerca del pie para una medida precisa.
Marcá una línea recta del talón al dedo más largo
Puede que no sea el dedo gordo, así que medí hasta el que sobresalga más.
Medí la distancia con una regla
Desde el borde del papel (talón) hasta la marca del dedo más largo.
Tomá la medida en centímetros.
Repetí con el otro pie
Es normal que un pie sea ligeramente más largo que el otro. Usá la medida más grande.