¿Recuerdas ese sabor que te hacía sonreír cuando eras niño? En los años 60, llegó a Mérida y Miami una bebida especial llamada “Soldado de Chocolate”, traída desde Chicago. Al principio, no tuvo mucho éxito, pero todo cambió en los 70, cuando un joven estudiante de ingeniería, José Luis Albornoz Lavadores, recibió la misión de darle nueva vida a esa receta. Tras años de pruebas y dedicación, encontró la mezcla perfecta de leche y cocoa que conquistó a generaciones de yucatecos.
La fábrica cambió de manos, pero el Ing. Albornoz siguió cuidando la fórmula por más de 35 años, hasta el cierre de la empresa.
Hoy, en 2025, esa receta heredada a nosotros, su familia, regresa con mucho amor para todos ustedes y me llena de orgullo presentarles un proyecto que significa mucho más que una bebida: significa familia, papá, infancia y sueños.
Gran Soldado no es solo una bebida, es un reencuentro con lo esencial. No viene a competir con las marcas comerciales, viene a recuperar ese lugar especial en tu corazón: el sabor que te acompaña, que te da energía sin excesos y que te recuerda quién eras cuando soñabas en grande.
Es una mezcla de leche, cocoa y hogar. Aunque desapareció de los estantes, nunca se fue de la memoria de quienes la probaron. Es nutritiva y reconfortante, refresca y conecta, te abraza y emociona.
Esta bebida está pensada para niños y deportistas, sí, pero también para adultos que saben que cuidarse no está peleado con disfrutar. Y sobre todo, para una nueva generación que merece conocer lo que alguna vez nos hizo felices.
Gran Soldado tiene historia, alma y una misión: llevarnos de vuelta a lo esencial, al sabor real, al momento en que todo parecía posible. Por eso estamos aquí hoy, para invitarte a formar parte de esta gran familia.
Gran Soldado ya está aquí. Y viene para quedarse.
¡Levanta la mano! ¿Quién quiere un Gran Soldado?