Presentación de impuestos: La gestoría se encarga de preparar y presentar los impuestos que deben pagar las empresas o personas, como el IVA, el IRPF, el Impuesto de Sociedades, etc.
Asesoramiento fiscal: Ayudan a entender qué impuestos se deben pagar, cuándo y cómo hacerlo de manera correcta, para evitar problemas con Hacienda..
Alta de empresas: Ayudan a crear una nueva empresa, registrándola en el Registro Mercantil y dando de alta a la empresa en los organismos pertinentes.
Trámites legales: Se encargan de que todos los trámites legales y burocráticos de la nueva empresa se realicen correctamente.
Gestión de documentos: La gestoría organiza y archiva los documentos oficiales, como escrituras, facturas, contratos, para que todo esté en orden y sea fácil de consultar cuando se necesite.
Renovación de documentos: También se encargan de las renovaciones o cambios de documentos, como licencias, permisos o registros.
Búsqueda de ayudas: Ayudan a encontrar subvenciones o ayudas públicas a las que puedas tener derecho, como para la creación de empresas o la contratación de nuevos empleados.
Tramitar solicitudes: Se encargan de tramitar todas las solicitudes y gestionar los pagos o subvenciones.
Testamentos: Si alguien necesita hacer un testamento o gestionar una herencia, la gestoría se encarga de los trámites legales y fiscales relacionados.
Resolución de dudas: Están disponibles para resolver cualquier duda o pregunta que el cliente pueda tener sobre trámites legales o fiscales.
Trámites personalizados: Según las necesidades del cliente, realizan gestiones personalizadas para facilitar la vida administrativa.
Resolución de dudas: La gestoría responde a cualquier pregunta sobre las facturas, ya sea sobre cómo deben ser emitidas, plazos de pago, o cualquier error que pueda surgir.
Asesoramiento personalizado: Ayudan a entender los detalles de las facturas, cómo aplicar descuentos, cómo gestionar los pagos parciales o cómo solucionar discrepancias entre facturas emitidas y recibidas.