Tampoco es que tenga una voz extraordinaria. Soy barítono, como la mitad de la población masculina. Cuando era joven, en el coro del colegio, hacía de bajo, que es la voz que más escasea a esas edades. Canto desde hace unos años en la Coral Signore delle Cime de Tres Cantos. Ahora tengo otra edad, en la que es más fácil encontrar bajos que tenores, así que me han puesto de tenor.
El canto coral me ha llevado a interesarme por la armonía. Solo soy un aficionado autodidacta, pero me he atrevido a armonizar o arreglar algunas piezas para coro mixto. La primera, como entrenamiento (y entretenimiento), fue un arreglo de la canción La tarántula, de la zarzuela La tempranica, de Gerónimo Giménez y Julián Romea. La segunda fue un encargo: en el coro no encontrábamos una versión satisfactoria del Panis angelicus de Franck, así que hice un arreglo a partir de la partitura original (para tenor, órgano, arpa, cello y contrabajo). Todavía estoy empezando en esto, así que sed indulgentes.
La tarántula (La tempranica, G. Giménez)
Panis Angelicus (C. Franck)
Le Carnaval des animaux / El carnaval de los animales (C. Saint-Saëns)
Ne andro lontana (La Wally, Alfredo Catalani)
Pūpū aʻo ʻEwa (anónimo hawaiano del siglo XIX)
Sous le dôme épais (Lakmé, Léo Delibes)
El milagro de san Antonio (Popular español)
Vous qui faites (Faust, Charles Gounod)
Marcha egipcia (Johann Strauss hijo)