Guía básica de la kombucha:
Introducción a la bebida:
La Kombucha es una bebida fermentada a base de té y azúcar. Contiene probióticos, ácidos orgánicos, vitaminas del grupo B, antioxidantes y una pequeña cantidad de alcohol (menos del 0,5%).
Orígenes e historia de la kombucha:
Se cree que se originó en China durante la dinastía Qin alrededor del 220 aC, cuando un emperador buscaba una bebida que le diera buena salud y longevidad. El médico Kombu se la presentó a la corte en Japón, allí fue conocida como “té de Kombu”, y como en japonés la terminación “-cha” refiere a té, su nombre se terminó convirtiendo en Kombucha. Posteriormente, se extendió a Rusia y Europa del Este en el siglo XX, y ha ganado popularidad desde la década de los 90’s en Occidente, debido a un creciente interés en bebidas saludables y naturales.
Para entender bien qué es la kombucha, primero debemos conocer al SCOBY:
“SCOBY”, es la abreviatura de en inglés “Symbiotic Culture Of Bacteria and Yeast”, que en español significa “cultivo simbiótico de bacterias y levaduras”. Como su nombre lo dice, el SCOBY es una colonia de bacterias y levaduras, que se generan y alimentan a base de azúcar y té. Las levaduras transforman el azúcar que consumen en alcohol, y en dióxido de carbono (que genera efervescencia natural en la bebida). Y las bacterias convierten el alcohol, en ácido acético que le da ese sabor característico, y en ácido glucurónico que tiene propiedades desinfectantes. Por otro lado, el té le da los nutrientes necesarios para que funcione y crezca el SCOBY.
¿Cómo es su sabor?:
Tiene un sabor que no es fácil de comparar con otro, y puede variar según la forma en que se prepara y el tiempo en que se deja fermentar. Su sabor es una mezcla de acidez, con dulzura y efervescencia en su sabor original, sin agregados. Cuanto más tiempo pase, más ácida es, y cuanto menos, más dulce, ya que cuanto más tiempo pasa más fermenta el SCOBY el azúcar añadida inicialmente. Cuando se alcanza el sabor deseado de esta mezcla de dulce-ácido, se puede hacer una segunda fermentación en la que ahora sí le podemos agregar sabores, como de frutas, hierbas o especias.
Es un sabor diferente, por lo que puede parecer extraño al principio, pero una vez que lo pruebas seguramente te va a gustar, sobre todo con la gran variedad de sabores que se le pueden agregar.
Sus beneficios saludables:
La Kombucha es conocida por sus beneficios para la salud, y muchas personas que tienen un estilo de vida saludable eligen consumirla por los mismos.
★ Mejora la salud digestiva, ya que tiene muchos probióticos, que benefician nuestro intestino. Ayuda a equilibrar la flora intestinal, mejorando la digestión y reduciendo problemas como el síndrome de intestino irritable.
★ Los probióticos pueden fortalecer el sistema inmunológico al mantener un equilibrio saludable de bacterias en el intestino.
★ También pueden fortalecer el sistema inmunológico, un intestino saludable es crucial para una buena respuesta inmune, ya que gran parte del sistema inmunológico reside en el tracto digestivo.
★ Los ácidos y enzimas que produce la kombucha pueden ayudar al cuerpo a desintoxicarse. El ácido glucurónico ayuda al hígado a descomponer y eliminar toxinas.
★ Es fuente de antioxidantes, estos compuestos combaten los radicales libres en el cuerpo, moléculas inestables que pueden causar daño celular y se asocian con el envejecimiento y diversas enfermedades.
★ Gracias al ácido acético, tiene propiedades antibacterianas naturales, que ayudan a combatir bacterias dañinas y prevenir infecciones.
★ Se ha demostrado que una microbiana intestinal saludable se relaciona con una mejor salud mental. Según algunos estudios, los probióticos pueden ayudar a reducir los síntomas de ansiedad y depresión.
★ Estudios sugieren que la kombucha puede ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre, beneficioso para personas con diabetes tipo 2. Aunque contiene azúcar la kombucha, en el proceso de fermentación se reduce significativamente la cantidad de azúcar.
¿Cómo puedo consumirla?:
Más allá de estos beneficios que ofrece la kombucha, es importante consumirla con moderación. Su exceso puede llevar a problemas digestivos, y por su contenido ácido puede dañar el esmalte dental. También, por sus pequeñas cantidades de alcohol generados en la fermentación (menos de 0,5%), no es recomendable para personas con problemas hepáticos, mujeres embarazadas y lactantes, o personas con sensibilidad al alcohol.
Por lo tanto, si eres nuevo en el consumo de kombucha, es recomendable comenzar con cantidades pequeñas para que tu cuerpo se acostumbre a los probióticos y otros compuestos. Comienza tomando medio vaso aproximadamente al día y ve observando cómo te sientes. Puedes aumentar gradualmente la cantidad a un vaso por día a medida que tu cuerpo se vaya adaptando, algunas personas consumen 2 vasos al día. Esto puede depender de la tolerancia individual y cómo reacciona cada sistema digestivo. Tomar kombucha con las comidas puede ayudar a la absorción de nutrientes y mejorar con sus probióticos y ácidos la digestión. Y consumirla en exceso puede causar molestias digestivas, como aumento de gases, por sus probióticos y acidez. Ya que la kombucha es ligeramente diurética, es importante estar bien hidratado.
Otras formas de consumirla:
Se puede consumir mezclada con jugos o batidos para aprovechar sus beneficios de una forma más creativa de consumo, o como base para tragos sin o con alcohol como ginebra, vodka o ron, y se le pueden agregar frutas o hierbas. También algunas personas la utilizan en la cocina, para marinar carnes o en postres, en ensaladas, aprovechando el sabor de su acidez. Es una bebida que puede ser consumida de la forma que a cada uno se le ocurra por lo que es muy versátil, y puede tener todas las combinaciones que uno desee hacer.