En cuanto a la geología de Panamá esta varía según su composición desde rocas de edad Cretácico hasta sedimentos de edad reciente. Incluyendo tanto sedimentos marinos como terrestres y rocas intrusivas y extrusivas.
CRETÁCICO
Las rocas que comprenden los afloramientos conocidos del complejo basamental se han asignado una edad cretácica. Los registros de rocas más antiguas de la República de Panamá son de naturaleza básica y ultrabásica, aflorando en la parte suroccidental de las Penínsulas de Azuero y de Soná. Se trata de volcanitas básicas y rocas ultrabásicas (lavas basálticas “en amohadilla”, picritas, gabros, diabasas). Estas se encuentran en ciertos puntos con un ligero metamorfismo generando esquistos verdes con cloritas y anfíbol.
El Complejo Ígneo básico, por sus características generales, es correlacionable al Complejo de Nicoya de Costa Rica. Este pertenece al Cretácico y algunas partes probablemente también al Terciario Inferior.
TERCIARIO
Las rocas terciarias en Panamá presentan espesores con secuencias marinas y terrestres, mayormente influenciados por sedimentos volcánicos como espesores de las series volcánicas terrestres. Estos se encuentran cubiertos por flujos básicos, intermedios, ácidos e ignimbritas.
El desarrollo de estas unidades geológicas varía en Panamá enormemente. Por esto no es posible hacer una correlación estratigráfica precisa, y la clasificación difiere de una región a otra.
En general, las formaciones del Terciario se han descrito con influencia tobácea. Contienen en menor medida tobas del Eoceno y Plioceno, y una mayor cantidad del Oligoceno y Mioceno Inferior. En las pendientes norte y sur, al oeste de Panamá, el terciario se encuentra bordeando la Cordillera Central. Entre tanto, en el interior de esta región está cubierto por las rocas del volcán Barú.
CUATERNARIO
En Panamá los registros cuaternarios incluyen depósitos volcánicos pleistocenos, depósitos litorales de ambientes pantanosos con conglomerados, fangos orgánicos y arcillas intercalados. Estas dos últimas litologías contienen fósiles marinos. Las geoformas de acumulación fluvial y marina son las que dominan los depósitos recientes. Además, se encuentran bajos lodosos y pantanos costeros.
En el oeste del país, cerca de Puerto Armuelles, están localizados unos conglomerados con espesores superiores a los 200 m. Estos depósitos indican la movilidad de la región, la cual está atravesada por fallas y frecuentes movimientos sísmicos. El encierro marino de Aguadulce representa la mayor extensión de depósitos cuaternarios en las provincias centrales. La invasión y retiro del mar en épocas recientes se encuentran representadas por los bajos y pantanos allí presentes. La llanura costera de la provincia de Panamá, al este, en la desembocadura del río Bayano, es la mayor área de depósitos Cuaternarios en esta región.
Muestra general de la extensión de las rocas sedimentarias versus las rocas volcánicas e intrusivas