"Mal Nacidas" es una serie compuesta por doce dibujos que representan una continuidad metodológica con trabajos anteriores, particularmente con la exposición "Ella, yo y mi Superyó". Son los primeros esbozos realizados tras aquella muestra, nacidos en un momento de profunda reflexión sobre la carga histórica de culpa impuesta a las mujeres y su papel dentro de las estructuras patriarcales.
El punto de partida es un texto que irónicamente emula el tono confesional del mea culpa, desplegando una serie de frases que funcionan como manifiesto, como herida y como denuncia:
La culpa de la destrucción de un hombre o de la humanidad entera. La culpa: esa responsabilidad atribuida a quien se le ha negado el habla, a quien carece de fiabilidad desde su nacimiento. La culpa: esa deuda con la que crecemos. La culpa: disfrazada de consentimiento previo. La culpa: amparadora de los deseos varoniles. La culpa: esa gran silenciadora del dolor femenino. La culpa: ese chantaje de la gran estructura moral construida a beneficio masculino. La culpa: ese detonante de la rabia. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Estas frases no solo introducen la serie: son parte de su cuerpo. Se sobreescriben en los dibujos, funcionando como una segunda capa visual y conceptual, que intensifica su expresividad. "Mal Nacidas" visibiliza esa sensación de fisura, de quiebre interno, que exige revisar los gestos que asumimos como naturales, las conductas heredadas que perpetúan la subordinación.
Desde esta perspectiva, la serie propone una rebelión visual: negarse a la maternidad impuesta, resistir la reproducción de roles predefinidos, romper con la idealización del amor romántico y el confinamiento doméstico. En su conjunto, "Mal Nacidas" articula una narrativa que desafía los mandatos conservadores y se inscribe en un proceso de emancipación simbólica, política y estética.
El uso de decollage, compuesto por fragmentos de dibujos antiguos y recientes, construye un puente entre tiempos, mientras que elementos simbólicos como el cabello —escurrido, adherido, testimonio corporal— refuerzan una gramática ya reconocible en el universo visual de la artista.