Un diagrama de Pareto es una técnica que permite clasificar gráficamente la información de mayor a menor relevancia, con el objetivo de reconocer los problemas más importantes en los que deberías enfocarte y solucionarlos.
Esta técnica se basa en el principio de Pareto o regla 80/20, la cual establece una relación de correspondencia entre los grupos 80-20, donde el 80 % de las consecuencias provienen del 20 % de las causas.
Este diagrama se basa en el principio o ley de Pareto. Este ingeniero, economista, sociólogo y filósofo italiano, afincado en Suiza hasta su muerte, enunció una regla que parece cumplirse. Descubrió que el 80% de las actividades que se realizan son triviales y solo suponen un 20% del resultado y a la inversa. Por tanto, es a las segundas a las que hay que dedicar un mayor esfuerzo.
Saber cómo interpretar el diagrama de Pareto es esencial en muchas áreas. Por ejemplo, en marketing parece cumplirse (incluso en la era digital) que aproximadamente el 20% de clientes genera el 80% del ingreso. Por ese motivo, es en ellos en los que deberemos centrar el 80% de nuestro tiempo y a la inversa. El diagrama de Pareto nos permite conocer qué actividades son prioritarias según este principio.
Es una técnica de cálculos simples.
Analiza las características de un grupo y reconoce los puntos más importantes dentro de él para darles prioridad.
Observa los elementos y enfoca los esfuerzos hacia un solo objetivo.
Permite tomar decisiones objetivas que se basen en los datos y no en opiniones personales.
Analiza los elementos y la frecuencia con la que sucede cada uno de los datos.
Imaginemos un ejemplo del diagrama de Pareto en una empresa. Queremos saber qué mueve a los clientes para comprar un determinado producto, por ejemplo, un teléfono móvil o celular. Estamos utilizando un ejemplo sencillo con diez motivaciones (el 20% serían dos) y con 100 casos (el 80% serían 80). Podría ser algo parecido a la siguiente figura:
Podemos observar que el diseño y la calidad (el 20% de variables) fueron elegidas por 80 personas de 100 (el 80% de los casos). Por supuesto, en la realidad estos valores no son exactos, pero suelen aproximarse. Eso sí, hay excepciones, por supuesto, pero el principio en cuestión se suele cumplir la mayoría de las veces y el diagrama de Pareto nos ayuda a visualizarlo.