Comandante: Camilo Zorro
Oficial Ejecutiva: Ivanna Medina
Oficial de Ciencia: Luis Torres
Oficial de Salud y Seguridad: Pablo Muñoz
Oficial Botánica: María Paz Rodríguez
Entre martillos y orden en el hábitat
Una alarma antes de tiempo y la pregunta “¿No era a las 5:30?” marcó el inicio del sol 1 de la misión. La jornada de la tripulación Legio 1 comenzó oficialmente a las 5:30 de la mañana con llamado a despertar. Una vez despiertos todos, realizamos ejercicio durante 30 minutos en el que pasamos de estiramiento a entrenamiento suave y finalizamos nuevamente con estiramiento. Una vez finalizado el entrenamiento, entre el frío de la mañana y el calor post ejercicio, nos alistamos y desayunamos.
La jornada de trabajo inició con la limpieza del hábitat, que poco a poco va teniendo más forma y más zonas limpias. Determinamos uso de zapatos únicamente el airlock para mantener orden dentro del lugar. El túnel que conecta a las habitaciones con ingeniería, el domo de ingeniería, el invernadero y la cocina, se arreglaron completamente y se puede caminar por ellos en medias o zapatos exclusivos para el interior.
Se regaron plantas, sugerimos un posible cultivo para incluir en el invernadero y se hizo el inventario completo de herramientas y elementos de trabajo dentro del hábitat.
La jornada de la tarde la dedicamos únicamente a finalizar la construcción del hábitat: ubicación de la polisombra, corte de las maderas exteriores de baño y vestidor, diseño de techo y sistema de ventilación de esa parte del hábitat.
Un día marcado por sol, lluvia, música para trabajar, y como resultado el ánimo arriba por un avance del 40% en la construcción de la zona de baño.
En Marte el clima es cambiante pero el ánimo no.
Control tierra: cambio y fuera.
Una mañana fría que amaneció a 6ºC y que casi no nos deja salir de la cama. Pero una sesión suave de estiramiento y la jornada comenzó.
El objetivo del día era terminar de adecuar la zona del baño que durante el sol 1 se avanzó en un 40%. Y aunque el amanecer fue bastante frío, el sol solecito calentó más que un poquito: bloqueador, gorras, manga larga y protectores de cuello acompañaron la primera jornada del día que resultó con el cumplimiento del objetivo en un 90%: aunque a la zona del baño aún le falta para estar funcional 100%, el objetivo de la tripulación de terminar de adecuar la parte física fue un éxito.
En la tarde llegó un paquete desde tierra: además de la llegada de unos elementos que nos hacían falta para continuar con nuestro trabajo y con nuestra supervivencia en el hábitat HAdEES-C, nos adelantaron la navidad con la entrega de nuestros uniformes de misión. El 24 de diciembre cambió de fecha y para Legio 01 ahora quedó fechado en agosto 16. Ultimamos detalles en la zona del baño, comenzamos el ensamblaje de uno de los extractores de aire y una noticia para todos en tierra, sembramos nuestro primer cultivo para que las futuras tripulaciones puedan disfrutar de él: sembramos frijol.
El sol 2 para la tripulación Legio 1 finalizó con los ánimos arriba. Seguimos en la consecución de nuestros objetivos y en el desarrollo de nuestros propósitos.
Control tierra: cambio y fuera.
El frío nos hizo tomar decisiones: atrasamos 30 minutos la hora de despertar, por lo que la alarma sonó a las 6 de la mañana. Si bien nos despertamos con frío, no nos costó hacer estiramientos, alistarnos y empezar el día.
La tripulación Legio 1 se dividió en 2 equipos. Por un lado, el Comandante Camilo Zorro y el Oficial de Ciencia Luis Torres se dieron a la tarea de instalar el extractor de aire en el domo de Ingeniería para ayudar con el sistema de ventilación del hábitat.
Por otro lado, la Oficial Ejecutiva Ivanna Medina, el Oficial de Salud y Seguridad Pablo Muñoz y la Oficial de Botánica María Paz Rodríguez, hicieron inventario de los materiales en el almacén para iniciar con la construcción de la estructura interna del domo de laboratorios.
El clima no da tregua y cobró su primera baja: control tierra, necesitamos ayuda. El Oficial de Salud y Seguridad Pablo Muñoz se enfermó y fue necesario romper protocolos para poner primero el bienestar de la tripulación. Agua, suero y pastillas para calmar el dolor de estómago fueron necesarios para su recuperación.
Al mismo tiempo que esto sucedía, llegaba otro soporte desde tierra, esta vez en forma de visitante, que nos acompaña desde la tarde del Sol 3 y lo hará parte de la jornada del Sol 4.
Pero tranquilos, no todo es caos: antes de que el clima nos afectara, tuvimos un enfrentamiento amigo durante un tiempo de esparcimiento. Uno y +2, +4, cambio a rojo y turno bloqueado. A buen entendedor, pocas cartas.
Control tierra: cambio y fuera.
Ayer nos llegó apoyo desde tierra y hoy el día lo dedicamos a hacer los ajustes que se necesitaban. Se arregló la cobertura del túnel de las habitaciones, al que se le cambió el plástico lateral por una malla que permita mejorar la ventilación del hábitat. También se hizo un ajuste al techo del mismo túnel para que en caso de lluvia, esta tenga una caída y no se empoce.
Por el lado del invernadero, se le puso una cobertura que ayuda a solucionar las goteras que aún hay y también que ayuda a hacer sombra. De igual manera, los tripulantes de Legio 1 trabajamos en la construcción de la estructura de los laboratorios que quedó en un 45% de avance, faltando únicamente la cobertura de madera y soportes.
Algo importante que hay que mencionar es que el Oficial de Salud y Seguridad, Pablo Muñoz, que ayer se enfermó, hoy ya se sintió mejor y retornó a las actividades habituales de la tripulación.
El clima sigue haciéndonos sufrir. Hoy llegamos a los 4ºC en la madrugada, y durante el día a los 35ºC. Tomamos agua constantemente para no deshidratarnos y poder continuar con nuestras tareas sin riesgos para la salud.
Días bastantes productivos ha vivido la tripulación Legio 1. Los ánimos siguen arriba, y la camaradería se cotiza al alza en la bolsa marciana.
Control tierra: cambio y fuera.
Las jornadas de trabajo no paran en HAdEES-C para la tripulación Legio 1. La finalización de los pendientes del hábitat siguen avanzando con ritmo constante. Hoy, los laboratorios de ciencia y geología quedaron con un avance del 75%.
Las adecuaciones que se hicieron ayer en el túnel de los dormitorios funcionaron perfectamente. Si bien el calor dentro del hábitat es bastante, en esa zona el aire fluye mucho mejor y refresca las jornadas.
Por primera vez desde que iniciamos misión, realizamos un EVA. En medio de una tarde soleada y sofocante, la Oficial Ejecutiva Ivanna Medina, y la Oficial Botánica María Paz Rodríguez, se pusieron el traje y salieron a hacer la actividad extra vehicular.
Por un lado, Medina recogió muestras de rocas y flores que solicitó el oficial de ciencia para realizar observaciones en el microscopio. Por su parte, Rodríguez intentó hacer unas tomas aéreas del hábitat pero el vientico de la rosa de Guadalupe hizo que no pudiera estabilizar el vuelo del drone, por lo que esa parte del EVA no se cumplió satisfactoriamente.
El comandante Camilo Zorro también participó del EVA brindando soporte a las dos tripulantes que estaban afuera y requirieron su presencia.
Una vez finalizado el EVA, se hizo la respectiva evaluación del traje. Si bien está funcionando adecuadamente, es necesario hacer una revisión en algunos de los sistemas de refrigeración y de amarre al cuerpo.
Cabe mencionar que en Marte también se siente que hoy es viernes, por lo que hicimos un compartir de cosas típicas de la región de algunos de los tripulantes: arequipe de Feijoa por parte del Comandante Zorro, dulces de Floridablanca por parte de la Oficial Rodríguez, manjar blanco y jamón serrano por parte del Oficial colombo-español Muñoz, y aunque no es típico de la región, los Doritos y los chocosos sí son típicos del Oficial Torres. Aprovechamos la integración para unas clases de salsa y merengue, necesarias para iniciar el relacionamiento en suelo marciano.
El suelo marciano acogió a la tripulación Legio01 y el recibimiento fue agridulce y turbulento.
Control tierra: cambio y fuera.
Hoy por fin el clima nos dio un respiro. Una madrugada fríamente llevable y un día nubado que nos permitió estar tranquilos, frescos y cómodos dentro del hábitat, hasta que… ¡INVASIÓN TERRÍCOLA! Ah, no, eran nuevos refuerzos que vinieron a dar una manito en la adecuación de nuestra casa.
Los terrícolas llegaron con juguetes nuevos para esta y las futuras tripulaciones. En el invernadero tenemos nuevos estantes, elementos de siembra, luz de crecimiento, semillas y tierra. Para el baño llegaron las mangueras para el agua y el lavamanos. Para la cocina llegó una alacena, el lavaplatos, la mesa de comedor, las sillas y por fin conectamos la nevera.
Pasan los días en Marte para Legio 1 y cada día nos sentimos más en casa, y definitivamente una familia.
De Tierra también nos trajeron un aliciente para mantener el ánimo arriba: helado. Desde nuestra llegada a Marte no comíamos uno.
Sin embargo, de los regalos terrícolas más importantes que llegaron hoy, fue un ukelele. 1, 2, 3 y que suenen las cuerdas, porque a ritmo de “Somewhere over ther rainbow” y “I Lava You”, pasamos el rato, unos tocando, otros aprendiendo y otros arrullados por el clima y la música.
Control tierra: los ánimos se mantienen arriba, las risas tienen una buena dosis diaria y la camaradería no la cambiamos por nada. Cambio y fuera.
Para la tripulación Legio 1, los domingos no son día de descanso. Desde temprano, junto con los refuerzos terrícolas que vinieron nuevamente, seguimos con las adecuaciones del hábitat.
Nos divididos en tres equipos, cada uno con el objetivo de cumplir una misión.
Por un lado, el Comandante Camilo Zorro, junto con el terrícola (que ya nombramos tripulante adjunto), Hermes Bolívar, se dedicaron a terminar el techo del baño. Objetivo cumplido.
Por otro lado, los terrícolas Yael Méndez y Óscar Ojeda (Papá), se dedicaron a la instalación de las mangueras que suplirán con agua el hábitat. Entre yes, acoples y lavamanos, el agua fluyó satisfactoriamente hasta el hábitat. Objetivo cumplido parcialmente, pues hace falta instalar el desagüe.
El último equipo, pero no el menos importante, la Oficial Ejecutiva Ivanna Medina, el Oficial de Ciencia Luis Torres, el Oficial de Salud y Seguridad Pablo Muñoz, y la Oficial Botánica María Paz Rodríguez, se dedicaron a ubicar coberturas de poli sombra sobre los domos de habitaciones y el domo de ciencia e ingeniería. Objetivo cumplido parcialmente, pues hace falta cubrir el domo de invernadero para que los cultivos no se achicharren cuando el clima termine la tregua que nos dio durante el fin de semana.
Luego de una semana de misión, hay algo que está claro: estamos un 95% seguros que ninguna otra tripulación se divertirá como Legio 1 lo está haciendo.
Control tierra: cambio y fuera.
Como todo hogar al que se le hacen ajustes, cuando va quedando listo hay que hacerle una buena limpieza para que se sienta el cambio. ¡Y qué cambio el que tuvo HAdEES-C luego de la limpieza general que hicimos hoy!
Por fin terminamos de adecuar el muro de los laboratorios y el siguiente reto es terminar de acoplar los tubos de desague del hábitat.
El tripulante adjunto, como lo nombramos nosotros, Hermes Bolívar, nos acompañó durante la mañana y algunas horas de la tarde en las que nos ayudó a continuar con la tarea de los tubos de desague.
También tuvimos un tiempo para nosotros: algunos de los tripulantes aprovecharon para adelantar trabajos de la universidad, también jugamos UNO!, y vimos 2 capítulos de una serie.
Además, aumentamos el cultivo de frijoles con 12 negros y 12 rojos, más los 3 que ya habíamos hecho anteriormente, para un total del 27 frijoles cultivados.
El clima aún no decide cómo tratarnos en esta segunda semana de misión. El cielo estuvo con bastantes nubes durante la mayoría del día pero hacia el final de la tarde se despejó y dio paso a un frío que llevábamos varias noches sin extrañar.
Como siempre, las risas no faltan y el ánimo de Legio01 sigue arriba.
Control tierra: cambio y fuera.
Pasan los días y al ir terminando los ajustes que quedan pendientes, tenemos más espacio para adentrarnos en simulación.
La jornada de trabajo se dividió en dos partes. Durante la mañana los tripulantes Pablo Muñoz (Oficial de Salud y Seguridad) y el tripulante Luis Torres (Oficial de Ciencia) realizaron un EVA en el que observaron al microscopio algunas de las plantas presentes en suelo marciano, y recogieron algunas muestras para revisar dentro del hábitat.
Durante la tarde, un nuevo refuerzo terrícola llegó para ayudar en la instalación del desagüe del hábitat. El comandante Camilo Zorro en compañía de Óscar Ojeda (papá), se dieron a esta tarea. Además, el refuerzo terrestre trajo nuevamente encargos para el hábitat: llegó la estufa, la elíptica y un rompecabezas al que pensamos dedicar nuestro tiempo de confinamiento.
Entre música, Ukelele, ajedrez y estudio pasamos la mayor parte de la tarde que hacia las 4 de la tarde comenzó a tornarse fría.
Control tierra: nuevo objetivo desbloqueado, rompernos la cabeza conquistando la luna. cambio y fuera.
Completamos 2/3 de misión. El sol 10 fue en general un sol tranquilo.
¿Ustedes creyeron que de verdad íbamos a durar 15 días sin problemas de convivencia? Pues no se equivocaron. Ya pusimos a prueba a la tripulación jugando UNO y hoy la pusimos a prueba armando un rompecabezas de 500 piezas, circular, de La Luna.
La ambición de Legio 1 no bastó con llegar a Marte, sino que quisimos conquistar el satélite natural terrestre. Luego de 3 horas de concentración, logramos conquistar el objetivo: completar el rompecabezas que al finalizar nos iba sacando de quicio (más de lo que ya lo estamos).
Además de conquistar La Luna, también exploramos, nuevamente, el suelo marciano, para realizar un circuito réplica del foro austriaco. O sea, un foro marciano-colombiano (?). La Oficial Ejecutiva Ivanna Medina, y la Oficial Botánica María Paz Rodríguez, fueron las encargadas de completar este ejercicio de entrenamiento bajo la dirección del Comandante Camilo Zorro.
Los altibajos que la tripulación Legio 1 no tiene, los compensa el clima. Las mañanas bastante frías, y los días calurosos, aunque con las adecuaciones que hicimos los días anteriores, la habitabilidad de la estación mejoró increíblemente.
Control tierra: el único problema que les reportamos es que estamos amañados en la estación. Es realmente nuestra casa. Excelente servicio. Cambio y fuera.
Y Dios dijo “Hágase la luz”, nos envió ayuda terrestre de mano de los hermanos Andrés y Hermes Bolívar, y nosotros por fin pudimos verla. Obvio no al final del túnel sino en la concina, las habitaciones y el invernadero.
Qué maravilloso momento en el que prendimos la luz y cada uno tenía la suya en su cama. Parece tonto pero nos emocionamos, así como lo hemos hecho con todos los pasos que hemos completado en la adecuación de la estación.
Nuestro instinto curioso, en vez de decaer con los días, va en aumento. Hoy, por ejemplo, pasamos la tarde tratando de descifrar cómo armar el rover. Decimos tratando porque en la caja no estaba el manual y la verdad, no avanzamos mucho en el proceso.
También hay que decir que 4 de los tripulantes de Legio 1 decidimos hacer fotosíntesis un rato durante la tarde. Nos acostamos en el piso del invernadero y nos calentamos un ratito con el sol de la tarde.
Durante estos 11 días hemos desarrollado una conexión entre todos, que no sólo ayuda con la convivencia, sino que ya también generamos una co-dependencia. Compartir espacios, aún si estamos cada uno en lo suyo, es parte de nuestra rutina. Es increíble que el tiempo de la misión haya transcurrido tan rápido y estemos ya terminando el sol 11.
Control tierra: ¿Cómo es para aplicar a los 7 días de prueba gratis de los análogos? Estamos interesados en un tiempito más dentro de la estación. Cambio y fuera.
Un fuerte nubarrón se alzó en el cielo, y nos cayó una fuerte tormenta.
Una jornada variable, como el clima que nos ha acompañado durante los 12 soles que llevamos de misión.
En la mañana nos dedicamos a hacerle aseo al hábitat, continuamos con el armado del rover e hicimos una nueva prueba de vuelo con el dron. Pero el viento presagiaba el agua que nos caería encima.
Después de almuerzo, llegó soporte terrestre y justo cuando entramos a la estación y nos alistábamos para una jornada de entrenamiento en primeros auxilios, un aguacero nos cayó encima y el que necesitó primero auxilios fue el hábitat. Goteras y filtraciones de agua por algunos lugares nos hicieron cambiar el plan.
Luego de evaluar daños y una segunda tanda de agua, nos dividimos en dos. Por un lado, el Comandante Zorro junto con el terrícola Óscar Ojeda (papá), se pusieron en la tarea de instalar el filtro del baño que, bueno, no quedó tan bien y aún estamos sin filtro.
Por el otro lado, los tripulantes Medina, Muñoz, Rodríguez y Torres, realizamos la jornada de prueba de protocolo de rescate, dentro del hábitat, para dar cumplimiento a las actividades del día.
Pero lo mejor del día llegó con el EVA nocturno. Objetivo: volar el dron para ver el hábitat desde arriba. Y como no había viento, logramos estabilizar el vuelo y cumplir la misión de la noche.
Control tierra: los últimos soles están tan atareados como los primeros, sumándole que seguimos sin querer irnos. Cambio y fuera.
Se acerca el final de esta aventura llamada misión análoga. Y la vivimos como si fuera el primero, literalmente.
Iniciamos la jornada temprano para terminar los pendientes que teníamos: tapar la zanja de los tubos de desague, hacer aseo del hábitat, volar el dron, probar el rover de GIDA, y ajustamos unas goteras que ayer con la tormenta aparecieron.
Sin embargo, Legio hizo dos últimas actividades importantes para la tripulación: hicimos una última sesión de fotos de equipo y tripulantes, y dimos inicio a una tradición que queremos que todas las misiones implementen: pegamos el parche de la misión en el airlock para así dar paso a que todas las tripulaciones dejen su huella.
Es increíble cómo pasaron de rápido estos 13 soles. Volver a la realidad terrestre no es que nos emocione mucho que digamos.
A pesar de la nostalgia que nos da terminar la misión, estamos ansiosos por conocer y compartir un espacio con la tripulación EAR que llega mañana a suelo marciano.
Control tierra: más allá del tiempo sabemos que hay un lugar al que podemos ir. Cambio y fuera.