Esta fábula narra la historia de un padre que enseña a su hijo a “volar”. Lo invita a probar sus alas saltando de un enorme precipicio, con los riesgos que esto supone.
El hijo, influenciado por las opiniones negativas de quienes lo rodeaban, duda de lo que su padre le había dicho e intenta hacerlo desde un árbol. Al hacerlo así cae al suelo. Sin embargo, al pedirle explicaciones a su padre, encuentra la verdadera razón por la que su padre le había sugerido semejante prueba.
Definitivamente, esta historia invitará a los niños a enfrentar las adversidades y a tomar riesgos, aunque parezcan innecesarios, excesivos o causen miedo.