En el sector aeroespacial y de defensa, el incremento de las expectativas de los clientes y la creciente complejidad de los programas hacen que resulte más difícil competir.
A medida que aumenta la complejidad del diseño, la fabricación y la entrega, los OEM y los proveedores deben acelerar la innovación, fomentar la eficiencia y dar el salto a la fábrica del futuro para agilizar las tasas de producción. Para ello, se requiere una nueva forma de conceptualizar, diseñar, fabricar, probar, certificar y mantener nuevos vehículos aéreos y espaciales.