La fotosíntesis es uno de los procesos fundamentales que mantiene el equilibrio de los ecosistemas y la vida en la Tierra. Durante este trabajo metabólico, y gracias a la luz del sol, las plantas toman el dióxido de carbono (CO2) del aire y expulsan oxígeno (O2) durante el día; mientras que por las noches realizan lo contrario, capturan oxígeno y liberan dióxido de carbono.