Seguramente a lo largo de tu vida de estudiante has tenido que adaptarte a ciertos parámetros a la hora de elaborar un trabajo escrito. Habitualmente, en la enseñanza básica, los profesores son los encargados de establecer las normas de presentación, pero cuando pasamos a la enseñanza superior los textos cobran una importancia superior, siendo necesaria otras reglas para presentarlos. En el estándar internacional esto se conoce como normas APA.
Las normas APA tienen su origen en la Asociación Estadounidense de Psicología durante el año 1929, donde se elaboraron estas normas para la presentación de trabajos relacionados con las ciencias de la conducta o las ciencias sociales. A lo largo del tiempo el manual que recoge las normas APA se ha ido actualizando, siendo la sexta edición de 2010 la reedición más reciente. El objetivo del establecimiento de estas normas es facilitar la comprensión lectora de los textos de carácter científico o similar, a través de unos elementos de presentación fijados. A día de hoy se emplea en las universidades de todo el mundo para redactar trabajos oficiales por alumnos y docentes.
Aunque con las posteriores ediciones de la copia original se han ido añadiendo otros conceptos y adaptándose a distintos ámbitos del conocimiento, las normas APA siempre regulan unos conceptos básicos. Estos son algunos ejemplos:
Citas bibliográficas: textuales o indirectas.
Citas cortas y citas largas.
Referencias o fuentes citadas: libros, revistas y actualmente páginas web.
Citar autor o autores.
Nombre de la obra, año de creación o colección a la que pertenece el volumen.
Márgenes y formato del documento.
Tamaño y fuente de letra.
Puntuación y abreviaciones.
Implementación de tablas y otras figuras.
Citas directas
La cita directa que significa la idea extraída de una obra para apoyar, corroborar o contrastar lo expresado.
Por ejemplo: “Los paradigmas son tan penetrantes e invisibles que se confunden fácilmente con la verdad” (Leonard, 2011, p. 33).
Citas indirectas
La cita indirecta que vendría siendo un texto escrito con nuestras propias palabras pero son perder el sentido e idea del texto original.
Por ejemplo: Según ha señalado Rodríguez (2016), es sumamente claro que en la situación ha mediado un conflicto de intereses. En el asunto hay claros indicios de conflicto de intereses (Rodríguez, 2016).
Muchas veces puede resultar difícil entender las normas APA en el texto original, para ello vamos a resumir algunos elementos que pueden ser útiles a la hora de realizar tus trabajos:
El encabezado se escribe en mayúscula en la línea superior de la portada. En esta página se incluye también el número de página, que aparece en el margen derecho, sin incluir la abreviación “pag”.
En la primera página del texto se debe repetir el título completo en la primera, con mayúsculas y minúsculas.
No se debe usar encabezado para la introducción.
Con respecto a los signos de puntuación, en los programas de escritura por ordenador es mejor dejar dos espacios después de ellos al final de una oración.
Según las normas APA si añades una cita de más de cuarenta palabras, debe figurar como un bloque con una sangría sin comillas.
Al inicio de cada párrafo, deja un margen de cinco espacios. Los editores de texto como Word permiten configurar esta opción de manera automática.