Ayudamos a aliviar el dolor de pacientes que sufren enfermedades que afectan a los músculos, huesos, tendones, articulaciones y fascias, provocando inflamación y dolor. Sean degenerativas como la artrosis, inflamatorias como la artritis, patologías óseas como la osteoporosis o patologías reumáticas de tejido blanco como la bursitis.
La terapia implica hacer movimientos o ejercicios específicos para mantener activos los músculos y las articulaciones afectados. La fisioterapia puede prevenir la rigidez y ayudar a restaurar la función y la sensibilidad.
La fisioterapia neurológica centra su actividad en mejorar la movilidad del paciente. Su objetivo será conseguir una mejora física y potenciar la movilidad del paciente, evitando patrones posturales y de movimiento que provoquen dolor o malformaciones futuras.
Ayuda a controlar el dolor crónico y mejorando la movilidad en dolencias que incluyen lesiones musculoesqueléticas, lesiones ortopédicas y lesiones relacionadas con el deporte como: Cervicalgias, lumbagias, dorsalgias, esguinces, tendinitis, recuperación de operaciones, luxaciones, roturas musculares.
La fisioterapia geriátrica o para personas personas mayores ayuda a tratar y a mejorar las diversas enfermedades y patologías derivadas del envejecimiento como son: Artritis reumatoide, atrofia y debilidad muscular, enfermedades cardíacas y pulmonares (EPOC), fracturas de cadera, fracturas de rodilla, alzheimer, ictus, síndrome de inmovilidad, caídas y/o inestabilidad, pérdida de equilibrio.
Tratamiento y cuidado de recién nacidos, niños y adolescentes que presentan una alteración general en su desarrollo o desórdenes en el movimiento, causado por enfermedades como: espina bífida, agenesias, parálisis cerebral, síndrome X frágil, escoliosis del lactante, hiperlordosis, asma, bronquiolitis, fibrosis quística, meningitis, infecciones respiratorias, enfermedades malignas, deformidades cardíacas, déficit cognitivo, déficit visual o torpeza motora.