En la base del estudio aristotélico del mundo natural hay dos ideas esenciales: que el cosmos es eterno (carece de inicio y de final en el tiempo) y que es un todo finito que abarca todo el contenido del universo, no existiendo el vacío ni nada más allá del cosmos.
Libro I: critica las opiniones de pensadores anteriores acerca de los primeros principios de los objetos naturales, y sostiene que son tres: materia, forma y privación. - Libro II: la doctrina de las "cuatro causas". - Libro III: el movimiento, el cambio y el infinito. - Libro IV: de lugar, vacío y tiempo. - Libro V: movimiento. - Libro VI: continuidad. - Libro VII: movimiento, motor. - Libro VIII: Primer motor inmóvil y eterno.
La Metafísica, uno de los tratados fundamentales de Aristóteles (384-322 a. C.), tuvo como génesis un conjunto de escritos independientes, cuya finalidad original era sobre todo educativa. Así pues, por su naturaleza, la Metafísica no puede considerarse tanto la exposición de un sistema perfectamente acabado como una obra que aborda diferentes temas a lo largo de catorce libros. No obstante, su concepción integral acaba dando a luz la ciencia «más allá de la física», es decir, la filosofía primera. La Metafísica no solo es un libro pionero, sino que se trata una de las obras capitales de la filosofía, cuyo peso e influencia son inmensos e inabarcables.
Este volumen reúne dos obras áristotélicas, la primera de las cuales demuestra los amplios intereses del filósofo de Estagira en su afán de investigación, mientras que la segunda, más breve, aborda cuestiones éticas. La Poética es, dicho simple y llanamente, el tratado de crítica literaria con mayor repercusión histórica de cuantos se han escrito. Una obra que aún hoy debería ser una lectura ineludible para saber cómo se ha desarrollado el concepto de arte en Occidente. Por su parte, bajo el título Magna Moralia tenemos un tratado de ética cuya atribución a Aristóteles ha sido largamente discutida y en el que se debaten cuestiones como la esencia de la virtud o los fundamentos de la felicidad.
Un aspecto básico de la filosofía práctica de Aristóteles son sus teorías políticas, que en gran parte se exponen en los ocho libros que componen la Política. La obra, que posiblemente estaba compuesta por diferentes tratados, se basa en dos ideas fundamentales: la sociabilidad es un rasgo esencial de la naturaleza humana y la finalidad a la que tiende el hombre es la comunidad política. Esos son los dos pilares en torno a los cuales el filósofo de Estagira analiza la familia, la ciudad, el Estado y las constituciones, proponiendo diversos modelos ideales. Se trata de una obra compleja y capital que plantea no pocos temas y problemas, y que esta edición con su introducción y su excelente traducción anotada pretende clarificar.
Dentro de la vasta producción aristotélica, la Retórica es uno de sus dos grandes tratados sobre el arte. En concreto, el texto analiza esta disciplina lingüística siguiendo el método lógico y la erige en instrumento fundamental de la filosofía práctica, en tanto que necesaria para la persuasión. Con ello, Aristóteles presenta una completa arquitectura para la retórica, que se convierte en un estudio sobre el lenguaje que va más allá del examen de conceptos, y ofrece un campo de reflexión con enormes consecuencias para la vida humana.
Camus retrata magistralmente la indolencia del hombre del siglo XX, un hombre que no encuentra su lugar, extranjero en su propio mundo. Este personaje escéptico y desapasionado que ha abandonado su condición de sujeto autónomo sigue siendo hoy un imprescindible referente literario y existencial.
Casadesús Bordoy, Francesc. Epicuro y el epicureismo. Liceus.
Epicuro, a partir de su concepción atomista de la naturaleza, construyó una filosofía orientada a obtener el bienestar de los individuos. Para ello, exhortó a los hombres a erradicar el miedo a la muerte y a mantenerse al margen del frenesí de la vida política. Concibió, de este modo, la filosofía como una terapia basada en la autosuficiencia y la vida frugal, acompañada del placer de la amistad. Esta actitud no fue del todo bien comprendida y le supuso las críticas de aquellos que, al presentarlo como un «hedonista», intentaron desprestigiarlo. Sin embargo, su figura y pensamiento han sido reivindicados por filósofos tan señeros como K. Marx, que reconocieron en él un pensamiento alternativo a la metafísica y teología dominantes en la Historia de la Filosofía.