Quizá el tema central de esta obra sea la insatisfacción, personificada por unos figurantes frustrtados por su irrelevancia profesional y, acaso, también vital.
Ante esa perspectiva de fracaso, deciden dar un paso para dibujar otro horizonte. Sin embargo, según avanza la acción, van encontrando nuevos problemas y contradicciones a la hora de plantearse qué hacer desde ese momento de ruptura.
Más aún: llegan a plantearse si lo que están haciendo es teatro o vida y si lo que están diciendo son palabras suyas o mandatos de esa figura invisible que es el autor. En efecto, y aunque no lo parezca, este texto trata también sobre lo virtual.
¿Teatro o vida?
El teatro dentro del teatro y el teatro en su relación con la vida misma existen en la literatura desde la antigüedad. Lo encontramos en la tragedia griega, la comedia romana, el teatro barroco, las obras ilustradas y así hasta el cine de hoy mismo, porque la literatura y el teatro no sólo sirvieron dese siempre para conocer la verdad a través de una mentira sino también para imaginar y distinguir lo posible, lo virtual y lo real.
El Diccionario de la RAE define lo virtual como aquello que puede producir un efecto, aunque no lo produzca de presente, opone lo virtual a lo efectivo o real. Refiere también a aquello que tiene existencia aparente y no real. Quizá el teatro (¿y la vida?) no puedan entenderse, además de sin lo real, sin lo virtual.
Lo social
En su contexto, el texto original contiene una elevada carga ideológica. En la tradición del drama social y con Bertold Brecht como referencia, la obra de 1991 plantea, por un lado, la necesidad de cambios sociales (tesis) y, por otro, muestra el peso de las dificultades (antítesis) para llevarlo a cabo. La síntesis final no está ni siquiera implícita: será cada espectador quien tendrá que elaborarla.
En nuestra versión, hemos cambiado algunas cosas. Para empezar hemos actualizado algunas referencias de época, díficiles de entender para buena parte del público actual, y para ir a los esencial, hemos prescindido de buena parte de lo más obviamente ideológico del texto. Así, hemos buscado sus temas y cuestiones centrales y nos hemos quedado con aquellas que nos parecían más universales y actuales a un tiempo. Figurantes18 se plantea así el papel de la adolescencia en el mundo actual, los deseos de avanzar hacia la edad adulta, los miedos a hacerlo y las dudas que aparecen en el camino, la necesidad de (re)plantearse las relaciones sociales y los valores que las sostienen...
Como conclusión, habría más temas que abordar y otras posibilidades de reescritura. Parte de los monólogos han sido reescritos por los actores, en algunas escenas se ha introducido la improvisación. Es decir, el teatro ha parecido la vida para que la vida no parezca teatro.