En los últimos años se están desarrollando fibras textiles artificiales a partir de residuos (desechos no comestibles como cáscaras, hojas, etc) de las frutas. Son fibras muy sostenibles puesto que la materia prima de la que se obtendrá la celulosa iba a ser arrojada a la basura por lo que se consideran que no han utilizado agua, ni fertilizantes extras, ni pesticidas, ni deforestación de bosque autóctono. Los frutos que se utilizan o, mejor dicho, sus residuos son: Piña, plátano, naranja y manzana. También reseñaremos que se pueden utilizar las hojas de la piña y del bambú (aunque no sean frutos). Producción: Recolección de la fruta -> separación de la parte comestible y el desecho -> disolución de la celulosa -> polimerización hasta la obtención de la masa viscosa -> extrusionado en forma de hilo y deshidratado -> hilado en cabos.
Propiedades: en general son fibras resistentes y duraderas, rígidas (pero flexibles), transpirables, absorbentes, ligeras y muy sostenibles. En particular, Plátano: muy flexible, Naranja: fresca y cómoda. Manzana y hojas de piña: Imitación al cuero.
Aplicaciones: Moda sostenible, camisetas y ropa cómoda y casual. Bolsos, mochilas y calzado sostenible.
Fibra de plátano
Fibra de Naranja
Fibras de hojas de piña
Piñatex®
FIbra de Manzana
Samara