La mayoría de los CEOs están celebrando números completamente falsos.
Tras 40 años en la trinchera empresarial, he visto desmoronarse imperios que parecían intocables y resurgir de la nada a proyectos por los que nadie daba un solo céntimo. Y he aprendido una verdad incómoda: tener la cuenta bancaria desbordada es, a menudo, una simple métrica de vanidad.
01/06/2026