Definición
Es un juego tradicional salvadoreño que básicamente consiste en ganar la mayor cantidad de chibolas. Para este juego existen muchas variaciones, pero su objetivo siempre es el mismo. Una de las variaciones de este juego es sacar las chibolas colocadas dentro del círculo por medio de golpes con la chibola golpeadora, teniendo el cuidado de no dejarla adentro.
Origen histórico de las canicas
Para encontrar los primeros hallazgos de las canicas, nos tenemos que remontar al antiguo Egipto, ya que se han encontrado restos de artilugios que parecen ser canicas en la tumba de un niño egipcio de aproximadamente del año 3000 a.C. Numerosos expertos coinciden en una misma conclusión, las canicas pasaron de ser un objeto funerario o de tipo religioso, a ser un juguete para niños y adultos.
También se sabe que en la isla de Creta los niños jugaban con canicas pulimentadas de materiales preciosos.
En la Roma Antigua el juego era muy popular entre los niños, popularidad que siguió durante la Edad Media. Aún a principios del siglo XX algunas canicas fueron hechas de piedra.
Los griegos en su defecto jugaban con astrágalos, bellotas, castañas o aceitunas que lanzaban a un agujero, mientras que los romanos lo hacían con nueces y avellanas (Gorris, 1976). También se han encontrado en restos arqueológicos: guijarros, huesos de frutas y semillas, bolitas de arcilla, etc.
En algunas excavaciones realizadas en Indoamérica, han encontrado pequeños montones de canicas hechas de barro formando parte de ofrendas a los muertos. A partir de siglo XVIII, el viejo juego de rodar canicas, chocar unas contra otras e introducirlas en un agujero hecho en la tierra, es llamado oficialmente “Gua” por la RAE de Lengua. Las canicas de barro, primero crudo y después cocido, cedieron su lugar a las de piedra y éstas a las de vidrio (López Domínguez, 2000).
¿Qué se necesita?
Para poder practicarlo se necesitaba chibolas o canicas. Estas son de un tamaño de aproximadamente un centímetro y medio. Son esferas de vidrio transparentes y en su interior se podían apreciar diferentes colores que las hacían más atractivas.
Para poder jugarlo se necesitaban muchas de ellas y un buen grupo de niños para que el juego sea más divertido, un espacio amplio y buena puntería.