Etxezarra dispone de un amplio portal, un espacio fresco en verano y acogedor en invierno, ideal para disfrutar en compañía, jugar y compartir comidas y veladas. Desde el portal se accede a la sala, a la cocina y al piso superior, en el que están las habitaciones.
Ocupando el espacio de las antiguas cuadras, esta sala es la zona más fresca de la casa en verano, y en invierno brinda el calor del fuego bajo. Además de la zona de estar, y de la mesa de comedor, alberga en su interior el único horno de pan que se conserva en el pueblo, una reliquia de antaño que, ahora, sólo tiene una función decorativa.
Subiendo por la escalera del salón comedor se llega a la sala de juegos. En su origen fue el pajar de la casa y ahora resulta un amplio espacio pensado para niños y adultos. Además de futbolín, juegos de mesa, televisión con DVD y otros juguetes que harán las delicias de niños y niñas, tiene una pequeña biblioteca con libros para niños, adolescentes y adultos.
En caso de necesidad, en la sala hay una cama nido.