Al concurrir a la primer sesión, se evaluará las características de tu piel y pelo, brindándote así su mejor predicción en cuanto a los resultados esperables. A partir de esta evaluación, se determinaran los parámetros en los cuales se aplicara el tratamiento. La sesión consiste básicamente en la aplicación de la luz mediante un cabezal que se apoya en la piel, hasta completar el área a tratar. No se trabaja pelo por pelo. Es importante aclarar que los vellos no se eliminan instantáneamente, sino que van desapareciendo en los días siguientes a la sesión. Siendo visibles los resultados desde la primer sesión. El tratamiento es indoloro y aunque la mayoría de las personas lo toleran sin inconvenientes, la aplicación de la luz puede llegar a producir.