Soy Julián, pero todos me dicen Juli.
Papá de Tamara y Benja, marido de Sabri, y fanático empedernido de Guns N’ Roses.
Podría decirte que soy constelador, coach, practicante de PNL y biodecodificación… pero en realidad, todo esto es solo la forma que encontró mi vida para darle sentido a mi historia.
Mi camino empezó a los 15 años, cuando descubrí el Reiki. Fue mi primera puerta a lo espiritual, aunque con el tiempo me alejé. Hasta que la vida, como sabe hacerlo, me trajo de vuelta. Cuando nació mi hijo Benja y supe que tenía autismo, volví a buscar respuestas en lo alternativo. Quería aprender, sanar y encontrar herramientas: primero para él… y también para mí.
Estudié Un Curso de Milagros con David Hosting, luego Biodecodificación en dos escuelas, me formé como PNL Practitioner y más tarde hice el Master en PNL en ENFEL. Me sumergí en las constelaciones familiares, y cada paso me confirmaba que este camino era parte de mi destino. Después sumé la carrera de Coaching Ontológico, para ampliar aún más las formas de acompañar.
Al principio todo esto era para uso personal, para mi hijo y mi entorno. Hasta que, un día, mientras buscaba unas copias, la chica que me atendía me comentó que tenía una amiga que necesitaba ayuda. Le dije que no, que no atendía, pero igual le pasó mi número. Esa amiga —Florencia— me llamó, insistió, y finalmente acepté. Alquilé un consultorio, le propuse constelar su situación… y así hice mi primera constelación. Desde ahí, nunca paré.
En Argentina, más de mil personas constelaron conmigo.
Hace más de un año migré a Estados Unidos, y el destino volvió a poner este camino frente a mí. Esta vez no me resistí. En Orlando, ya han pasado más de 300 personas por mis constelaciones. Además, creé el taller “Más allá de las constelaciones”, porque creo que antes o después de constelar necesitamos un espacio para conversar y profundizar lo que surge en sesión.
También tengo una empresa de contabilidad —TaxLeaf Kissimmee—, un proyecto que me encanta y que es mi actividad principal. Si me escribís por WhatsApp, vas a ver que figura ese nombre. Sí: soy el mismo que hace constelaciones, porque puedo ser contable y, al mismo tiempo, dedicarme con la misma pasión a las terapias alternativas.
Escribí varios cuentos y hace unos años terminé mi primer libro, “Veremos dónde llega”, que nunca publiqué. Ahora estoy finalizando el que considero verdaderamente mi primer libro, donde pongo todo lo aprendido y vivido en este camino.
Hoy, desde Espacio Nazar, pongo a disposición todo lo que soy y lo que sé, para acompañarte en tu propio proceso de ver, entender y sanar. Porque creo profundamente que cuando uno cambia… todo el sistema cambia con uno.