La escuela N° 4-078 "Profesor Tomás Silvestre" fue fundada el 7 de abril de 1971, bajo la resolución N° 706 del Ministerio de Educación de la Provincia de Mendoza.
VISIÓN INSTITUCIONAL
Se aspira a ser una institución que promueva la inclusión social, brindando a los estudiantes una educación de calidad que satisfaga las expectativas presentes y futuras con acompañamiento cercano y con una mirada atenta a la realidad actual.
Una escuela con docentes dispuestos a dar lo mejor de sí para lograr de los estudiantes personas de bien y con conocimientos para salir al mundo del trabajo; capaces de continuar sus estudios superiores, acompañándolos en todo momento para tal fin.
MISIÓN INSTITUCIONAL
Brindar una educación integradora que forme estudiantes con distintas competencias, habilidades y valores; que desarrollen juicio crítico y sean capaces de trascender en su beneficio y en el de su comunidad.
Nuestar escuela nació de la iquietud de un grupo de docentes sensibles a las necesidades de la comunidad y en homenaje a quien en vida sustentara los apostolados del quehacer docente: el profesor Tomás Silvestre.
En 1971 surge el Colegio Nacional en la Escuela Andrés Ferreyra, ubicada en calle Allayme, cedida por autoridades del Ministerio de Educación de la Provincia.
El 7 de abril de 1971 con dos divisiones de 1er año, una de 2do y ua de 3ro se dio vida a la resolución ministerial N° 706 por la que se crea el 1er establecimiento secundario dependiente d elas autoridades educativas de la Nación y el vigésimo en Mendoza de administración nacional en el departamento de Guaymallén. El 26 de julio de 1978 por iniciativa de la comisión de homenaje al Prof. Tomás Silvestre se realiza la imposición del nombre a nuestro establecimiento.
Desde aquel día, la vida de la escuela se extendió como un arco luminoso entre las columnas de su nacimiento y durante 40 años ha tallado el temple de muchas generaciones de estudiantes que llevan la semilla fecunda de la formación recibida en estas aulas.
Nuestra escuela no es un edificio vacío, sino que es parte de nuestra vida, nuestra segunda casa, un lugar para aprender y compartir momentos, emociones y locuras. La escuela es aire puro porque se pueden superar las angustias y los problemas se vuelven más leves. A los 15 años de este edificio y cuarenta de nuestra escuela, recordemos y consideremos todas las cosas buenas que podemos hacer por ella. La escuela somos cada uno de nosotros y también los que no están pero estarán siempre.