MEDICINA TRADICIONAL CHINA
MEDICINA TRADICIONAL CHINA
La Medicina Tradicional China (MTC) es un sistema médico tradicional con una historia de miles de años que entiende la salud desde una perspectiva global.
En lugar de centrarse únicamente en un síntoma, la MTC busca comprender cómo funciona la persona en su conjunto y qué factores pueden estar influyendo en su estado de salud.
Para ello tiene en cuenta aspectos como los síntomas, el ciclo de sueño y vigilia, la alimentación, la digestión, el estado emocional, el nivel de energía, el dolor y otros aspectos que forman parte de la historia de cada persona.
A partir de esta valoración se establece un diagnóstico según los principios de la Medicina China y se decide qué herramientas pueden ser más adecuadas en cada caso.
Uno de los principios fundamentales de la Medicina Tradicional China es que el cuerpo no funciona como un conjunto de partes aisladas.
La MTC utiliza conceptos como el Yin y el Yang, el Qi, la Sangre, los meridianos y la teoría de los Cinco Elementos para comprender las relaciones que existen entre las diferentes funciones del organismo.
Estos conceptos forman parte del lenguaje propio de la Medicina China y de su manera tradicional de entender la salud y la enfermedad.
Por eso, ante un mismo síntoma, dos personas pueden recibir tratamientos diferentes. No tratamos únicamente el síntoma: tratamos a la persona que lo presenta.
La primera parte del tratamiento comienza escuchándote.
Me interesa conocer qué te trae a consulta, pero también cómo duermes, cómo digieres, cómo es tu ciclo si corresponde, cómo te encuentras a nivel emocional, qué antecedentes tienes y qué otros síntomas pueden estar presentes.
En la Medicina China también observamos aspectos como el pulso y la lengua, que forman parte de sus herramientas tradicionales de valoración.
Con toda esta información podemos establecer un diagnóstico según la MTC y decidir qué tratamiento puede ser más adecuado para ti.
Cada sesión puede ser diferente, porque tu estado tampoco es exactamente el mismo cada día.
Dependiendo de lo que necesites, podemos utilizar acupuntura, moxibustión, auriculoterapia, ventosas, electroacupuntura, terapia manual, diatermia y otras herramientas.
Para mí, integrar la Medicina China no significa elegir entre una medicina u otra.
La Medicina China y la medicina occidental pueden complementarse.
Cuando existe un diagnóstico médico o estás siguiendo un tratamiento, mi intención es trabajar desde la Medicina China como complemento, teniendo en cuenta siempre las indicaciones y el seguimiento de los profesionales que llevan tu caso.
La medicina integrativa busca precisamente poner a la persona en el centro y combinar diferentes herramientas de manera responsable, segura e individualizada.
La acupuntura y las diferentes herramientas de la Medicina China pueden utilizarse como complemento en el acompañamiento de numerosos motivos de consulta.
Entre ellos:
Dolor y aparato musculoesquelético:
Contracturas y sobrecargas.
Dolor de espalda y cuello.
Dolor muscular y articular.
Tendinitis y otras molestias musculoesqueléticas.
Cefaleas y migrañas.
Dolor menstrual y síndrome premenstrual.
Alteraciones del ciclo.
Endometriosis y SOP.
Fertilidad y reproducción asistida.
Embarazo y posparto.
Perimenopausia y menopausia.
Bienestar y regulación:
Estrés y tensión.
Dificultades para dormir.
Cansancio.
Digestiones pesadas y determinadas molestias digestivas.
La idoneidad de cada tratamiento depende de la situación particular de cada persona. No todo se trata de la misma manera ni todas las personas necesitan las mismas herramientas.
Muchas veces llegamos a consulta porque algo duele, molesta o no funciona como nos gustaría.
Pero detrás de ese síntoma hay una persona, una historia y un momento vital concreto.
Mi trabajo consiste en escucharte, entender qué está pasando y acompañarte desde una mirada global, utilizando las herramientas de la Medicina China que considero más adecuadas para ti.
Porque cada persona es diferente, y cada tratamiento también.