Cuantas veces me ha pasado que, DESPUÉS de dedicar tiempo y ganas a
elaborar la masa de mis bizcochos, del horno ha salido un mazacote
incomible o un bizcocho de buen aspecto pero crudo en su interior. Que
rabia he sentido. Sin embargo, DESPUÉS de muchos anos horneando
bizcochos caseros, he descubierto los trucos para que me salgan
<p>Para evitar que, en la medida de lo posible, esto os ocurra a vosotros, os
cuento los trucos para que CONSIGÁIS que vuestros bizcochos caseros
salgan esponjosos y perfectos. Todos ellos, fruto de la practica y de la
propia experiencia. Espero que os sirvan o que, al menos, los PODÁIS
tomar como referencia para adaptarlos a vuestras cocinas.
<p>Los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, a no ser que la receta o
fórmula indique lo contrario, para evitar que la masa se corte en algún momento
del batido. Para ello, sacamos todo lo necesario del frigorífico un rato antes de
<p>El tamaño de los huevos es importante. Por lo general, si la receta no indica
nada, la referencia es la de huevos tamaño M, cuyo peso oscila entre 55 y 65
gramos por unidad. Si no disponemos de huevos tamaño M, deberemos traducir
a gramos la cantidad requerida y pesar el huevo del que dispongamos. Así
evitaremos agregar más líquido del necesario a nuestras masas.