En esta PÁGINA, los interesados en la historia de la Enfermería Rionegrina, encontrarán relatos en primera persona de mujertes y hombres que hicieron grande la ENFERMERÍA RIONEGRINA en la NorPatagonia Argentina.
Emilia Vichara de Fernandez
Vive en Sierra Colorada y en el 2024 cumplio 101 años
Nació en el paraje Las Mochas, cerca de Sierra Colorada, el 19 de junio de 1923, fue mamá de 4 hijos, abuela de 11 nietos y ejerció como enfermera Empírica.
Su familia vivía en la zona rural conformada por un padre inmigrante de Damasco Siria y una madre oriunda de la región y 3 hermanos, que se dedicaban a la crianza y arreo de animales y ante la muerte de su madre a los 5 años, sufrió el desarraigo para ser criada por sus tío y abuelos. A los 11 años, fue enviada a Valcheta, como compañía de una “Sra. Sola” y luego de enfermarse, regresó a vivir con su tía.
Emilia, fue una de las primeras enfermeras de la localidad después de la Srta. Orfilia Sacco y trabajó durante 37 en la Sala de Primeros Auxilios que tenía 14 camas y donde se atendía población de una extensa zona que abarcaba desde Ramos Mexia, Yaminue, Treneta, Las Mochas, Sierra Blanca, Laguna Huaracan y muchas otras.
Emilia, ingresó al sistema en el año 1950, cuando la región era una gobernación de Buenos Aires y los pobladores reconocen en ella su especialidad en la atención de partos, ya que en aquella época no existía el control de natalidad y había un alto índice de embarazos. En una entrevista realizada por una radio local, a sus 92 años, ella misma cuenta que cuando nacían los bebes sietemesinos, no había incubadora y se salvaban porque se les hacia una cuna con bolsas de agua caliente, se envolvían en algodón y se les daba la leche con un gotero. Dice: “Así se salvaban y hay varios que aún están vivos”, uno de los testimonios que dan cuenta de ello, es el de Roberto Pallacoy, “Cachito” como le dicen los vecinos porque aún vive en la localidad. También menciona que “cuando había un enfermo grave de difteria, se pedía la vacuna a Buenos Aires al laboratorio Malbran”
En Sierra Colorada la reconocieron desde el Consejo Deliberante y el Gobernador de la provincia Alberto Weretilneck le entregó un diploma porque ejerció la enfermería con vocación y entera dedicación a sus pacientes, comprometida y fiel a su comunidad, siguiendo las indicaciones y enseñanzas del Dr Adolfo Feintuch, (venido desde Tandil a la región). Se caracterizaba por su gran amor al trabajo, su carisma, su sentido del humor, gran responsabilidad y compromiso, lo que le permitió convertirse en referente para la comunidad hasta el día de hoy.
A principios de los 80, con el advenimiento de la democracia, ante la extensión de la zona rural atendida, y la necesidad de justificar la ampliación de los recursos humanos, materiales y la movilidad de la sala que ya dependía del Consejo Provincial de Salud Pública de Río Negro, surge la idea de uno de los médicos de hacer un mapa, explicando el extenso recorrido que se debía hacer, las distancias entre cada paraje y la cantidad de habitantes que se atendía, el nombre de los dueños, las tranqueras, los caminos.
En el 1984 con la llegada de los primeros agentes sanitarios, se decide que el mapa sea bordarlo en una sábana y se le encomiendan a Emilia la tarea junto a Manuela Pichon, Mirta Pichon y Héctor Pedro Pereyra, quienes comienzan a recorrer la zona en Willys enviados por nación y que venían de la 2° Guerra Mundial. Con ellos, se metían en los campos para atender los nacimientos y diferentes emergencias e iban marcando y diseñando la cartografía del lugar, logrando que esa obra se finalizara en 1986, constituyéndose en una pieza única, que aún hoy se encuentra en el hospital de Sierra Colorada.
La cartografía que diseñaron constituyo una herramienta trascendental para el equipo interdisciplinario del hospital, ya que lograron realizar la representación gráfica sobre una sábana de la geografía de la meseta, ubicando los caminos, parajes, tranqueras, aguadas, viviendas, puesteros, nombres de familias, efectores de seguridad y educación del territorio al que cubrían con acciones de salud y luego regresaban. Aparecen en ella los dueños de campos o propiedades de las familias y pobladores que requerían cuidados sanitarios especiales a fin de tenerlos detectados para realizar visitas domiciliarias programadas.
Por ello la obra, tiene un valor incalculable para los pobladores por la importancia de sus datos, sino que, además, muestra la potencia del trabajo en equipos interdisciplinarios para cubrir con acciones de salud zonas tan inhóspitas como lo es la de la meseta de Somuncurá. También, quienes conocen la historia de la salud en la región, pueden reconocer a través de esta obra, las grandes diferencias en el desarrollo del sistema sanitario rionegrino, entre las regiones norte y sur provincial, para esa época.
En los siguientes link se pueden conocer algo de su historia: http://todoeventosrn.com.ar/.../feliz-dia-enfermeras-y.../.
https://youtu.be/rnklD2RA80w?si=wJuHNKZi-2c2Wcuy
1986 Cartografía bordada en sábana
2024 Emilia y su obra
1922 Familia de Emilia
1950 Es designada Sala primeros Auxilios Sierra Colorada
Reconocimiento en Consejo Deliverante
Pero y Emilia responsables de la obra
Antonia Gerometta
Vive en El Bolsón
En 1962 egresa de la primer Cohorte de enfermeras Diplomadas en la Escuela de Enfermería de Roca
la primera enfermera que obtuvo su matrícula profesional N° 45 del Consejo Provincial de Salud Pública de Río Negro el 30/06/1965 en el Hospital de Área Programa El Bolsón “Rodolfo Venzano”, creado en 1940.
Fue una experiencia maravillosa escucharla y compartir con ella grandes recuerdos de su vida profesional, ya que con sus casi 85 años logró realizar un reconto de sus vivencias y experiencias en la profesión en aquella época.
Antonia es hija de inmigrantes italianos, Egidio Gerrometta y Hortencia Cardenas también enfermera y nos dice, que nde ella “sacó el amor por el cuidado a las personas”
Su madre fue formada como enfermera en el propio hospital y por ello en 1960 envía a su hija a Gral. Roca a la primer Escuela de Enfermería de la provincia emplazada en el Hospital “Fco. López Lima” donde se recibe de Enfermera Diplomada.
En sus relatos aparecen nombres de compañeras de estudio como Gladys Alonso, además de sus docentes, Srta. Matilde Godoy, Srta. Mille, Srta. Tota Montenegro, Enf. Ciro Sosa y el de compañeros de trabajo como Jorge Garrido,
Muchas gracias Antonia y familia por habernos recibido y abierto las puertas de su hogar y del arcón de los recuerdos para lograr compartir con toda la enfermería provincial esta historia . La entrevista fue posible gracias al contacto aportado por José Lobos y Mariela Toledo ambos licenciados de Enfermería del Hospital El Bolsón
1975 Festejo 30 años egreso 2° Curso Auxiliar Enfermería
1974 Libro acta 1975 con Firmas de docentes
1985 Desfil Bariloche
1990 Festejo Nov en Bche
1995 Inicio PROPAE Bche
1996 Dispos ascenso estructura a Dpto en CATA Bche
1990 Ofice Hospital Bche
1991 Festejo en Bche
1992 Dora Nely y Mabel en Hospital Bche
1994 resol Desig Jefa Enfermería hopital Bche
2021 Dorarecibe homenaje Consejo Deliberante
2024 Reunión compañeras de egreso del año 1975
En el 2024 vivé en Dina Huapi junto a sus hijos y nietos
· Nació en Bariloche y se crio hasta los 7 años en Piedras Blancas en el Cerro Otto junto a sus 5 hermanos, donde sus padres trabajaban en el tambo de Primo Capraro. Luego se mudaron al barrio Lera y realizó sus estudios primarios en la escuela Las Quintas. En 1973, ingresó al Hospital de Bariloche como mucama del laboratorio donde trabajo como tal, hasta 1975 en que se recibió de Auxiliar de Enfermería en el 2° Curso de 9 meses, realizado para la Reconversión de Empíricos de la zona. Ese curso era coordinado por la Lic. Julia Withinston, referente de la Organización Panamericana de la Salud en la época y los docentes eran Vera Dormi, Susana Palma, Juan Carlos García e Isabel Madrid, todos importantes profesionales venidos de la ciudad de Mar del Plata, ya que en la zona había muy pocas enfermeras diplomadas de la Cruz Roja.
Dora recién recibida y contratada en el Hospital zonal de Bariloche debió vivir el golpe cívico militar del año 76 en la que fue protagonistas de la etapa histórica porque debió vivir junto a sus compañeros la persecución de sus docentes por su compromiso con la salud pública lo que implicó su regreso a Mar del Plata.
Dorita como muchos le dicen, trabajó incansablemente, convirtiéndose en una referente de la profesión en San Carlos de Bariloche y la zona. Cumplió tareas en los servicios de clínica médica, terapia intensiva, clínica quirúrgica, cuidados intermedios y consultorios externos, entre otros sectores, y fue jefa de esos servicios, hasta que en 1994, por Resolución 3927/94, se la designa jefa de División de Enfermería, lográndose en su gestión el ascenso en el organigrama del servicio de enfermería al rango de Departamento para integrar el Consejo Asesor Ténico Admnistrativo del hospital por Disposición 142/96. Luego de un periodo de gestion, renuncia al cargo y nuevamente es designada en el año 2002, desempeñando esa función por 10 años hasta que se jubiló en el 2013.
En el año 2021, recibió en un emotivo acto, la distinción “Mujeres que dejaron Huella en Bariloche” del Consejo Deliberante de la ciudad, por su gran compromiso, dedicación y su incansable tarea en la ciudad. Se desempeñó durante 40 años en el hospital zonal Ramón Carrillo, hasta que se jubiló para vivir en Dina Huapi junto a su marido, hijos y nietos.
Dentro de sus aportes a la enfermería zonal se destacan la organización del primer grupo de camilleros designados en un hospital público de la provincia a principios de los 902, la formación de técnicos de esterilización y la organización del 1° servicio de esterilización de la provincia, ya que hasta ese momento el personal de enfermería preparaba el material y se esterilizaba en antiguos autoclaves a vapor. Por otro lado, puede verse en esa década la separación del servicio de Neonatología del servicio de pediatría y a la puesta en funcionamiento del servicio de terapia intensiva (UTI), inicialmente denominado como servicio de cuidados especiales.
En los años 95, bajo su gestión, se inició en el Hospital de Bariloche el primer curso ProPAE que implicaba la posibilidad de que mucho personal auxiliar de enfermería con secundario completo, pudiera acceder al título técnico de enfermería profesionales sin tener que viajar hasta Allen a la Escuela Superior de Enfermería y dejar sus familias por 3 años.
Dora, fue siempre respetada por sus colegas y se caracterizó por su humildad y entusiasmo, pero firme decisión y convicción de hacer las cosas bien. Fue defensora de los derechos de sus compañeros y gran líder en la institución y la zona, a pesar de su decisión orgullosa de permanecer como auxiliar de enfermería, siempre se mantuvo actualizada y fomentaba entre sus compañeros, la necesidad de formarse y alcanzar mejores niveles de educación en beneficio de la profesión y del servicio a los ciudadanos.
1962 egresado 2°Cohorte Enfermeras Diplomadas Escuela Enfermería Hospital Gral Roca
1962 compañeras Escuela de Gral Roca
Festejo 10 años de egreso
1984 Reunión de Coordinadores Zonales
1987 Reunión Enfermería 1° zona Sanitaria
1996 Reunión por Ley ejercicio
1996 Reunión por Ley ejercicio en Cinco Saltos
Posee la matricula provincial N° 418, otorgada el 17/02/1978. Ella nació en un campamento petrolero en la localidad de Plaza Huincul en el año 1945 en la provincia de Neuquén. A sus 7 años su familia se traslada a la localidad de Cinco Saltos comenzando a trabajar a los 12 años en un bar-confitería donde concurría frecuentemente el médico Diego Benito director del Hospital de Cinco Saltos, quién un día le pregunta si le interesaría estudiar enfermería. Es así como Gladis comienza sus estudios y se recibe en 1962, con 17 años, en la 1° Escuela de Enfermería de la provincia de Río Negro, creada en los 60 en el Hospital de General Roca, donde se formaban enfermeras diplomadas.
En ese contexto histórico, la poliomielitis había hecho estragos en muchas personas, por lo que Gladys es becada para capacitase en el Instituto de vías respiratorias María Ferrer de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que atendía pacientes con parálisis respiratoria y personas electrodependientes. Luego de un año y medio de formación, regresa al hospital de Gral. Roca en el que aún se esterilizaban jeringas y agujas por ebullición. Trabaja en los servicios hasta 1965 en que regresa a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para a finales del año 1975 regresar a la Patagonia a la ciudad de Cinco Saltos.
En el año 1977, logra ingresar al sistema público de la Provincia de Rio Negro, participando en el Programa de Reconversión de Empíricos y es destinada como docente a las localidades de Cipolletti y Catriel, desarrollando esta tarea con agentes de nuevo ingreso hasta el año 1982, en la que la jefa provincial de enfermería era la enfermera Ana María Bossa.
En el año 1983 con el advenimiento de la democracia resurgen tiempos de gran viabilidad política y articulación entre diferentes sectores y en enfermería se suceden una combinación de factores que impactan fuertemente en la profesión entre los que se encuentra la estrategia de trabajo en red a partir de la conformación de Coordinaciones Zonales en Enfermería, asumiendo Gladis la de la 1° Zona Sanitaria donde tendría a su cargo 7 hospitales (Catriel, Cinco Saltos, Cipolletti, Allen, Gral. Roca, Ing. Huergo y Villa Regina). En ese rol, se comienza un trabajo de reorganización hospitalaria, creándose los cargos de jefaturas de departamentos de enfermería, la figura de la Supervisora Extramuro, y se inicia el desarrollo de los primeros diagnósticos en los distintos hospitales con el propósito de conocer las problemáticas, diseñándose y elaborándose instrumentos y planillas para el registro de las actividades de enfermería.
Por otra parte, se inicia la etapa del trabajo interdisciplinario y Gladis desde la coordinación zonal, colabora con el Departamento provincial de Enfermería a cargo de la Enfermera Norma Cascelli, en la organización y desarrollo de programas prioritarios como el de Higiene hospitalaria, Salud bucodental, Inmunizaciones, Maternidad e infancia y Salud Mental. Siendo este último uno de los principales desarrollados en la 1° zona sanitaria, dada la imperiosa necesidad de desmanicmializar el Hospital de Allen.
A fines de los 80´, Gladis junto a Susana Brown, participa activamente en las discusiones de la redacción de la LEY PROVINCIAL Nº 2440 de “Promoción Sanitaria y Social de las Personas que Padecen Sufrimiento Mental”, propuesta por un equipo liderado por el Dr. Hugo Cohen.
Así ella, con visión estratégica, es quien gestiona y diseña junto a colegas de la región y la Universidad Nacional de Córdoba el 1° curso en “Satisfacción de Necesidades Psicosociales para enfermería”, y que fuera replicado más de una vez, en los hospitales cabecera de las restantes zonas sanitaria. Esta estrategia de sensibilización y formación generó un gran cambio en la perspectiva de atención y asistencia desde el sistema de salud hacia el paciente de salud mental y su familia, marcando lineamientos para políticas públicas que luego se implementaron en otras geografías del país.
A mediados de la década de los 80´, Gladis logra fomentar el reclutamiento de agentes a la 1° Zona Sanitaria, de profesionales licenciados en enfermería principalmente del centro del país, lo que implicó el fortalecimiento y jerarquización de la enfermería regional, produciendo una sinergia en el encuentro con los profesionales formados en la región. Esta situación generó la demanda de los enfermeros de alcanzar idéntico nivel en el escalafón de los restantes profesionales de la salud, lo que se logró con la sanción de la ley 1904, siendo Gladis una de las principales líderes en la defensa de ese derecho laboral en el ámbito del gremio UPCN junto al Prof. Hugo Muñoz.
Por otra parte, Gladis y Hugo siempre ejercieron un liderazgo transformador tanto en la concreción de reuniones provinciales para la definición de los lineamientos políticos vinculados a la profesionalización de auxiliares de enfermería que se diera inicio bajo la nominación de ProPAE a principio de los 90´ y además en el logro de la Ley 2999 del Ejercicio de la Enfermería que fuera sancionada por unanimidad a propuesta de la Legisladora Marta Milessi en el año 96.
Gladis se retira voluntariamente en 1988 y aun así, realizó aportes en la década de los 90´, donde es contratada para coordinar cursos de auxiliares de enfermería para nuevos ingresos en el sistema de salud de Cinco Saltos y ATSA (Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina) para reconvertir empíricas en auxiliares de enfermería para el sector privado.
La firme convicción y la visión de promover y lograr equidad en salud junto a la convergencia de conocimientos, esfuerzos, sueños y compromisos que Gladis promovió, su fuerte convicción sobre el rol que la enfermería debía ejercer en el equipo de salud, el liderazgo transformador ejercido, la construcción de los espacios de encuentro y participación generados y el acompañamiento realizado a tantísimos enfermeros en la provincia, han sido y son aún hoy, inspiradores para muchas generaciones de enfermeros a quienes ayudó y enseño modos de conducción de procesos de gestión que produjeron un fuerte imparto innovador, por lo que debe reconocerse y recordarse en el ejercicio de memoria que hoy estamos haciendo
Nació en Paraguay en el seno de una familia que emigra a Buenos Aires siendo ella aún niña, por lo que sus estudios secundarios los realiza en el país y adquiere el título de enfermera profesional en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Posteriormente ya en Río Negro, y después de varios años de ejercicio profesional, adquirir el título de Licenciada en Enfermería en los años 2010´ en la Universidad Maimónides.
A mediados de los 70´ llega a la provincia de Río Negro y conoce años después a Alejandro Feky, importante comerciante de la zona, que también se instala en Choele Choel, después de llegar de Buenos Aires, con el que tienen 3 hijos y varios nietos.
En los 70´, las transformaciones de los sistemas de salud, vendrían de la mano de la Declaración de Alma Atta en el año 78, pero previamente en Río Negro, ya se habían establecido metas como la extensión de cobertura de cuidados sanitarios a toda la población, donde la promoción de la salud y la prevención de enfermedades constituían ejes centrales del Plan Decenal de Salud del año 1972, logrado en la III Reunión Especial de Ministros de Salud de las Américas, en la ciudad de Santiago de Chile.
Así, en Río Negro de la mano del Plan de Salud del Gobernador Franco en los años 1974 y posteriormente hasta 1982, dada la demanda de agentes formados ya que el 90% de quienes cubrían los cargos de enfermería eran empíricos, se decide en el Valle Medio convocar a enfermeros y médicos del centro del país, entre los que se encontraba Teresa.
Ellos debían formar auxiliares de enfermería en 9 meses a partir de lo que se denominaron cursos de reconversión de empíricos y agentes sanitarios con 3 meses de formación, pudiendo acceder a los mismos quienes eran seleccionados por las propias localidades por su capacidad de constituirse en actores sociales de cada una de sus poblaciones de residencia.
En esa experiencia, el trabajo en Red constituyó la principal estrategia de organización y producción, puesto que se trataba de una época en que aparecían profundos contrastes, vinculados, por un lado, a la necesidad de concretar avances que permitieran prolongar la vida humana a través de diversos descubrimientos científicos y adelantos tecnológicos propios de la época y por el otro, continuaban creciendo las enfermedades emergentes y reemergentes, como la aparición de la pandemia del sida, la tuberculosis y el paludismo, entre otras.
Para ello, Teresa proveniente de Buenos Aires integra junto a Haydé López Mármol formada en la Universidad Nacional de Córdoba y a Silvia Cárcamo y Ramón Álvarez enfermeros de la Universidad Nacional de Buenos Aires, un equipo de 4 enfermeros que además del trabajo docente en el hospital, junto a médicos, obstetras, técnicos de laboratorio, bioquímicos, trabajadores sociales, y trabajadores locales de diferente formación, se ocupaban con dedicación Full Time, de la red de hospitales y Unidades Sanitarias de Lamarque, Luis Beltrán, Pomona, Chimpay, Darwin, Río Colorado, Coronel Belisle y puestos sanitarios en los barrios más alejados de los hospitales.
En la Colección Salud Comunitaria de la Serie Enfermería, Editado en la Universidad Nacional de Lanus en el 2020, el “Equipo de Enfermeros Universitarios” como se los llamaba, relatan que conformaban brigadas de saneamiento ambiental, para prevenir el Mal de Chagas y evitar la contaminación del agua, fumigaban viviendas en las que se albergaba la vinchuca, pintaban las paredes con cal y construían letrinas teniendo en cuenta el curso de agua subterránea. Las actividades se vinculaban además al control de niño sano, vacunación, educación para la salud en las escuelas primarias, donde se les enseñaba sobre la forma de prevenir la enfermedad de Chagas y realizaban el tratamiento de la pediculosis. También se realizaba capacitación de estudiantes de escuelas secundarias para actuar en primeros auxilios.
El “Equipo de Enfermeros Universitarios” de Choele Choel fue el que más tiempo duró conformado en la Provincia en esos años, y el único equipo técnico del Hospital Zonal Choele Choel que persistió después del golpe militar de 1976, en la práctica profesional, exclusivamente dentro del hospital público con una visión sanitarista y de intervención social basada en la defensa de los derechos a la salud de las personas, digno de rescatar para el momento que se vivía.
En esos años, este “Equipo de Enfermeros Universitarios”, formaban agentes sanitarios en cursos de 3 meses que eran designados por el Consejo Provincial de Salud, en las localidades de las cuáles eran oriundos. Con ellos, se pudo fortalecer el trabajo en red planteado para el desarrollo de atención primaria, representando este perfil ocupacional, un actor social estratégico, puesto que se constituían en el primer nivel de contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el sistema de salud. Con ellos, Teresa y el “Equipo de Profesionales de Enfermería”, lograban llevar la atención de salud al lugar donde residían y trabajaban las personas, y así se constituían en el primer elemento de un proceso permanente de asistencia sanitaria.
Las decisiones que tomaba Teresa junto al equipo, eran producto del intercambio y el trabajo colaborativo entre agentes, enfermeros, auxiliares, el médico Aristarco Rodríguez Muñoz (Tocoginecologo Colombiano) y otros profesionales que intervenían según demanda concreta. Años después Aristarco, siendo director de la institución y habiendo percibido la capacidad de Teresa por el fomento de los preceptos de la Atención Primaria de la Salud, decidió que juntos continuarían profundizando las tareas que ella y los primeros profesionales en enfermería habían iniciado. Cuando se jubila en Choel Choel, el médico regresa a Colombia, a su Cali natal, y siendo docente titular de la Universidad Nacional del Valle, comenta que continuó transmitiendo desde sus cátedras la experiencia realizada en Río Negro y que formuló propuestas curriculares aprendidas del formato educativo que Teresa proponía y ponían en práctica, en los diferentes programas de formación de agentes y enfermería que desencadenaba.
En un censo realizado por los alumnos del curso de auxiliares y liderado por el equipo de enfermería profesional entre la que estaba Teresa, se logró realizar cartografía de todo el territorio a cargo, inclusive con visualización aérea y se caracterizó a la población de la ciudad de Choele Choel de acuerdo a sus recursos socio-sanitarios en: Vulnerables, Semivulnerables y Autoasistidos.
En los 80´, Teresa llegó a ser Directora del Hospital de Choele Choel por algunos periodos cortos, y también fue supervisora y jefa del servicio de enfermería, para finalmente dedicarse a la docencia en diversos programas como el programa de formación de nivel medio para adultos trabajadores en convenio con el Gremio UPCN. Se reconoce en la zona que esta formación fue importante para el desarrollo de la conciencia social sanitaria y ecológica, puesto que Teresa participando en la organización del plan curricular, intervino activamente para concretar la orientación del mismo hacia un secundario vinculado a la salud y el ambiente.
Ella también fue participe docente del programa de profesionalización de auxiliares de enfermería en la década de los 90´ (PROPAE) y en los 2000´ formó profesionales a través de la “Red de Formación de Enfermería en el Sur” (RedFEnSur), que surgiera en la provincia de Río Negro mediante un convenio entre el Ministerio de Salud a través de la Escuela Superior de Enfermería de Allen, el Consejo Provincial de la Función Pública y el gremio UPCN.
A mediados de los 80´ fue designada Coordinadora Zonal de Enfermería de la Zona del Valle Medio y posteriormente, en el 2006, cuando el Ministerio de Salud de Río Negro firma un Convenio con la Universidad Nacional del Comahue para la formación de Licenciados en Enfermería en 4 sedes de la provincia, Teresa es docente en la extensión áulica de la Facultad de Ciencias del Ambiente y la Salud en Choele Choel, como responsable de cátedra regular de Fundamentos de Enfermería y Enfermería del Adulto y el Anciano.
Cabe mencionar que el aporte de Teresa, ha sido trascendental en el desarrollo de la salud en la Zona del Valle Medio de la época. Ella supo crear redes en todos los ámbitos en los que se desempeñó y fue precursora de los preceptos de una salud vinculada al desarrollo social, la salud pública y una clara conciencia ambiental.
Esta visión fue lograda y mantenida junto a los profesionales y agentes de salud de cada momento, a los agentes sanitarios, auxiliares de enfermería y enfermeros que formó, al sindicato que representaba a los trabajadores sanitarios, la comunidad en general en la que intervenía y de las organizaciones sociales gubernamentales y no gubernamentales que incluía a los procesos, lo que permitió la constitución de una red social, cuyas interacciones no eran rígidas propias de una estructura organizativa piramidal, sino que las decisiones circulaba de acuerdo a las demandas que surgieran, las capacidades de sus integrantes y las potencialidades de cada nodo en la red, asumiendo formas diferentes de interacción, de comunicación e intencionalidad.
Teresa, no solo fue participe necesaria de los procesos en los que intervino, sino que ejerció un fuerte liderazgo, capacidad de gestión y don docente, por lo que sus alumnos y compañeros de entonces y los alumnos y compañeros de hace poco, la recuerdan en la zona con gran respeto y cariño, después de casi 40 años de ejercicio profesional.
1974 R.Albarez-S.Carcamo-T.Gaona- Aristarco Rodriguez Muñoz
1986 Reunión de Coordinadores Zonales
1996 Egresados cursos Auxiliares
1999 egresados cursos auxiliares
2011 Egresados FACIAS
2012 Facias Sede ChoeleChoel
2000 Gaona
2012 Tamara Trincheri –Daniel Morales – Mónica Bahamonde
2012
1984 Teresa Gaona y Coordinadores
1984 Norma Cascelli
1984 Norma Cascelli y Julia Witihington
1986 Reunión de Coordi Zonales
1996 Reunión Stefenelli
2010 Pio, Ana y Norma Taller Profesionalización del cuidado
2016 Egreso Dilma CURZA
2016 Encuentro en Allen
2017 Olga Alan Norma y Silvia
· Nació el 4 de agosto de 1951, en el seno de una familia santafesina y vivió en esa ciudad junto a sus padres y hermanos. Allí, se recibió de enfermera terciaria en una escuela Superior de Enfermería, para años después ya ejerciendo en Río Negro, obtener el título de Licenciada en Enfermería de la Universidad Nacional de Rosario.
Llegó a la Comarca en 1974 en el marco del Plan de Salud del Gobierno de Franco, el secretario de Salud, Dr. Alberto Dal Bo y en tiempos en que la posibilidad de crear una sociedad con justicia social plena parecía estar a la vuelta de la esquina.
Durante los dos años que duró el Plan se buscó mejorar a los hospitales públicos, pretendiendo renovar la gestión hospitalaria, e instalar un modelo de hospital de eficiencia, en tiempos que se consideraba al hospital público como un servicio “de segunda” o para “los pobres”.
Así, se establecieron una serie de criterios en busca de la mejora de la calidad de las prestaciones ofrecidas y particularmente en enfermería se promovía la formación del personal a través de programas no obligatorios de reconvención de empíricos.
Hasta ese momento existía una Coordinación de enfermería del Comahue a/c de la Lic. Susana Brown que venía de la ciudad de Buenos Aires y en el Concejo Provincial de Salud Pública una coordinación que era ejercida por una asistente social, por lo que Norma junto a otros profesionales comenzaron un proceso de conquista para lograr en el año 1976, en plena dictadura, la representatividad de enfermería en el nivel central lográndose el primer Departamento de Enfermería provincial, el que quedaría conducido por la Lic. Ana María Bosa y luego la enfermera Haydé López Mármol
Por otro lado, Norma continúa participando activamente en la reconversión de empíricos y formación de auxiliares de enfermería que se desarrollaba desde la ciudad de Viedma para la zona Atlántica, coordinando diferentes cursos de los 21 que se realizaron en la inmensa geografía provincial y de los cuales egresaron en el año 1977, 300 auxiliares de enfermería. Desde ese momento en adelante se definió una política que se sostuvo en el tiempo de obligatoriedad de título habilitante para ejercer la profesión en el ingreso de recursos humano de enfermería al sistema de salud.
También en el marco del plan de salud del Dr. Dal Bo, se convocaban además de enfermeras a médico del interior del país que se radicaban en los diferentes hospitales de la provincia, y precisamente, en el hospital “Artémides Zatti”, Norma conoció al médico Wallih Curi Antun, con quien se casó en 1976.
A raíz de que justo ese año, las políticas de la dictadura intentaban borrar todo vestigio de lo que fue el Plan de Salud de Río Negro y pretendían retrotraer las políticas sanitarias hacia el desarrollo de la medicina privada, su compañero debió completar su residencia en el hospital Garrahan y en el hospital de Niños de La Plata.
Ya en 1975 se visualizaban tiempos difíciles, fueron amenazados por la triple A, allanaron sus domicilios y hubo bombas en edificios, entre ellos radio LU15 que estaba enfrente del hospital porque se los consideraba “subversivos”. Su primera hija Julia, nació en 1979, Emilio a los dos años y Camilo dos años después.
A pesar de la difícil situación, Norma continuó formando auxiliares de enfermería para el Hospital Zatti y la región, ya que muchas de las enfermeras empíricas de esa época y que tenían a cargo el cuidado de la salud de la población pertenecían a sectores populares con un elemental nivel de escolarización. Además, trabajó como enfermera en los servicios de adultos, fue supervisora de área y en diferentes épocas accedió a la jefatura del Servicio de la institución. En este sentido, en el hospital la reconocen por ser referente de varios procesos de organización hospitalaria y por su capacidad gestora y de liderazgo movilizador
En 1983 con el advenimiento de la democracia se suceden nuevamente hechos en beneficio del sistema público de salud y la salud de la población toda y particularmente en enfermería, la denominada década de la organización de servicios, reglamentación de acciones e inicios de la formación profesional en enfermería, encuentra a Norma en el Departamento Provincial de enfermería, en 1984
En el año 85, durante la gestión de Norma, el equipo de Coordinadores zonales y la Lic. Beatriz Lencina, se desencadena un hito histórico de la profesión en la provincia, ya que el gobierno decide la creación en Allen de la Escuela Superior de Enfermería mediante el decreto 271, la que fue pionera en el país por orientar su formación al cuidado de la salud comunitaria y que actualmente sigue formando y capacitando recursos humanos del sector.
Por otra parte, en este periodo, se propuso a las autoridades sanitarias, la creación de un Manual de Misiones y Funciones para el sector y que luego se convirtiera en lo que aún hoy permanece vigente en la mayoría de sus articulados, la Resolución 746/86, bajo la nominación de “Estructuras y Reglamento de Área Programa de la provincia”. En este documento se define por primera vez una organización de la profesión con carácter autónomo en su ejercicio, en cada puesto de trabajo de los hospitales, en cada nivel de la organización y en cada complejidad hospitalaria. La producción tiene un valor trascendental puesto que fue producto de un trabajo coordinado de diferentes equipos con visión compartida sobre lo que se deseaba de la profesión en cada hospital, coordinados por la red de referentes zonales y el liderazgo estratégico ejercido por Norma
Además, durante su gestión, Norma comienza a trabajar en el desarrollo de un lenguaje profesional propio y en el registro de las actividades a fin de que tomen visibilidad los cuidados enfermeros en el sistema. Para ello a través de las Coordinaciones zonales de enfermería, se crean colaborativamente normas de prevención de infecciones, de maternidad infancia de intervención de equipos en la salud mental y se definen parámetros de realización de balances hidro-electrolíticos en planillas de registros propias que eran impresas en el boletín oficial de la provincia y enviados a los diferentes hospitales a pesar de las distancias existentes de hasta 1000 kms. entre unos y otros. También, los agentes de enfermería logran ser categorizados a igual nivel que otros profesionales de la salud, mediante la sanción de la ley 1904 de la carrera técnico profesional de la salud y a medida que se incrementaban los números de profesionales de la enfermería, las enfermerías en la estructura organizativa, comenzaban a adquirir mayor autonomía y participación en las estructuras hospitalarias,
Norma, deja el cargo de Departamento de enfermería en el Nivel Central a fines de los 80 y regresa al hospital siendo jefa de enfermería de la institución hasta que se retira voluntariamente a principios de los 2000. En la historia de Norma aparece nuevamente en nivel de conducción provincial, conformando los equipos técnicos de la Dirección provincial de enfermería en la figura de contratada entre los años 2003 al 2010.
En el año 2011 es nombrada como docente responsable de la cátedra Administración de Servicios de Enfermería en la carrera de Licenciatura en Enfermería del Centro Regional Zona Atlántica de la Universidad Nacional del Comahue jubilándose definitivamente a sus 70 años, en el año 2021
Toda esta puestas en escena, fue gracias al liderazgo de Norma quien con visión prospectiva lograba desencadenar proceso que consolidarían el desarrollo organizativo de la profesión en la provincia y por ello sus colegas enfermeros, en particular, y sus compañeros hospitalarios en general, remarcan su amplia trayectoria admirando su tenacidad, perseverancia y compromiso social con los lugares de gestión en los que participó, pero también su sabiduría, curiosidad y empeño en los procesos de formación de colegas, que durante años y años sostuvo con la idea, que quizá parecía “loca”, de una enfermería profesionalizada, emancipada, situada en los tiempos que transcurrían y transcurren.
2022 Reunión con alumnos
2022 Norma y Nancy
2022 Norma y Olga
2022 Norma y Silvia