MANIFIESTO EN DEFENSA DEL
TRABAJO Y LA DIGNIDAD HUMANA
MANIFIESTO EN DEFENSA DEL
TRABAJO Y LA DIGNIDAD HUMANA
Desde la Asociación Civil Laudato Si de Santiago del Estero, alzamos nuestra voz en firme rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Poder Ejecutivo. Sostenemos que una ley solo alcanza su verdadera legitimidad cuando es fruto de un camino justo y cuenta con la aceptación ética de la comunidad. Lo que hoy se presenta bajo el barniz de la "modernización" oculta, en realidad, una involución que violenta la paz social y deshonra la memoria histórica de la clase trabajadora.
No podemos ignorar la fuerza histórica que sostiene nuestros derechos actuales. Los beneficios de los que hoy gozamos no surgieron de milagros ni concesiones gratuitas, sino del sacrificio de los mártires que, en Chicago, en 1886, entregaron su vida por la jornada de ocho horas. Mientras el mundo desarrollado hoy prioriza la salud mental reduciendo la carga horaria para evitar tragedias como el karoshi o muerte por exceso de trabajo, este proyecto pretende devolvernos a jornadas de doce horas, ignorando la sabiduría de aquel reclamo ancestral: "ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa".
Esta reforma constituye un ataque directo a los principios protectores del Derecho del Trabajo, pilares que garantizan el equilibrio frente a la desigualdad natural entre capital y trabajo. Al pretender ampliar el período de prueba y reducir las indemnizaciones, se vulneran principios fundamentales como la irrenunciabilidad, la continuidad del contrato y la progresividad, el cual impide cualquier retroceso en materia de derechos sociales. Estas medidas colisionan con el Artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional y con la doctrina de la Corte Suprema en fallos como "Vizzoti" y "Aquino", que consagran a la persona trabajadora como el eje innegociable del sistema jurídico.
Desde la mirada de la Ecología Integral, reafirmamos que el trabajo es parte esencial del sentido de la vida y no una simple variable de ajuste económico. Siguiendo el magisterio de la Iglesia, desde la Rerum Novarum hasta la encíclica Laudato Si’, sostenemos que "el trabajo es para el ser humano y no el ser humano para el trabajo". Una sociedad que transfiere el riesgo empresario al eslabón más débil y subordina la estabilidad humana a la rentabilidad inmediata está condenada a la ruptura de su tejido social. Por mandato ético, constitucional y en honor a quienes lucharon antes que nosotros, rechazamos toda reforma que pretenda cimentar la economía sobre la precariedad y la injusticia.
La historia no es muda: la voz de los mártires que este Gobierno pretende sofocar será más poderosa que sus decretos infames. Lo legal no es sinónimo de lo justo; una ley que nace de la corrupción política y que busca cimentar la rentabilidad económica sobre la esclavitud moderna es una ley destinada al fracaso social. Denunciamos que no hay "progreso" posible si se destruye el tejido humano. Advertimos a los legisladores que la historia los juzgará como traidores si avalan este despojo. Por lo tanto, nos mantendremos en estado de alerta y lucha, porque una sociedad que sacrifica la dignidad de sus trabajadores en el altar del mercado, es una sociedad que renuncia a su propio futuro.