Esta novela sigue a Ana Magdalena Bach, una mujer de 46 años, casada y con una vida aparentemente estable, que cada 16 de agosto viaja a una isla caribeña para visitar la tumba de su madre y depositar flores. Sin embargo, en una de estas visitas, su rutina se ve interrumpida cuando, impulsivamente, pasa la noche con un desconocido.
Este encuentro despierta en Ana una mezcla de curiosidad, deseo y cuestionamiento sobre su vida. A partir de entonces, cada año, su visita a la isla deja de ser solo un acto de memoria y duelo, convirtiéndose en una exploración de su propia identidad y sexualidad.
A lo largo de la novela, la protagonista experimenta encuentros fugaces con diferentes hombres, lo que la lleva a replantearse su matrimonio, su papel como esposa y su libertad como mujer. En un tono íntimo y reflexivo, la obra aborda temas como el deseo femenino, la memoria, la fugacidad del placer y la contradicción entre la rutina y la pasión.