1 kg de ñame.
500 g de azúcar (puedes ajustar al gusto).
1 taza de agua.
1 cucharadita de canela en polvo (opcional).
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional).
Una pizca de sal.
Olla grande.
Cuchillo.
Tabla para picar.
Licuadora o procesador (opcional).
Cuchara de madera.
Molde o recipiente para enfriar.
Lava bien los ñames para retirar cualquier residuo de tierra. Luego pélalos cuidadosamente.
Corta el ñame en trozos medianos para facilitar su cocción.
Coloca los trozos en una olla con suficiente agua y cocina durante aproximadamente 25 a 30 minutos o hasta que estén blandos.
Escurre el agua y tritura el ñame hasta obtener un puré suave y sin grumos.
En una olla agrega el puré de ñame, el azúcar, la taza de agua, la pizca de sal y, si deseas, la canela y la vainilla.
Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente con una cuchara de madera para evitar que se pegue.
Continúa revolviendo durante 20 a 30 minutos hasta que la mezcla espese y se desprenda ligeramente del fondo de la olla.
Vierte la mezcla en un molde previamente engrasado o cubierto con papel encerado.
Deja reposar a temperatura ambiente hasta que se enfríe completamente y tome consistencia.
Corta el dulce en cuadros o barras y empácalo en bolsas o recipientes adecuados para su venta.