La caída de Napoleón y su siguiente exilio en Santa Helena (1815) dio origen a una totalmente nueva fase histórica dominada políticamente por la Santa Unión. En Francia, el núcleo familiar real ha sido repuesta en la figura de Luis XVIII abriendo el lapso de la Reposición que, a partir de un inicio quiso borrar todos los vestigios de la Revolución Francesa.
Entre las ruinas de la revolución se abrió paso el Romanticismo, una nueva actitud vital que tuvo grandes repercusiones en el Arte.
El Romanticismo ha sido un grito de independencia política e innovadora. Una totalmente nueva generación de adolescentes trató de encarnar los principios revolucionarios y introducirlos en la la política, la literatura, la filosofía, el arte…: en la vida.
El Romanticismo llega en un momento en el que la historia estaba cambiando por completo. No había nada estable y todas las bases sobre las que habían vivido hasta ese momento estaban mutando.
En este ambiente chocaban tres ideas principales:
La primera era la ideología absolutista que estaba destinada al fracaso social, pero que se resistía a desaparecer.
La segunda la Ilustración que apoyaba sus ideas en la Revolución Francesa
Finalmente el Romanticismo que se encontraba en contra de las dos anteriores.
Figura 4
Nota. Adaptado de Arte en el Romanticismo. [Imagen], por Julia Máxima, 2018, Características (Enlace de la imagen) Copyright ©