En el año 2018, cuando conocí el network marketing, comencé a soñar diferente, a soñar en grande y me di cuenta, que desde muy pequeños, el sistema educativo tradicional y nuestro entorno, nos moldea, corta nuestras alas y nuestros sueños se encajonan.
Por qué cuando somos pequeños y nos preguntan que queremos ser de grandes, decimos cosas como cantantes, millonarios, astronautas, etc. Luego, cuando empezamos a crecer, nos dicen que esas cosas no son posibles, que debido a nuestro estatus econónmico, muchas de las cosas que queremos, no van a ser posibles que logremos conseguir. Y asi crecemos, limitados, y limitandonos, dejando de creer en nuestras habilidades, dejamos de creer en nosotros mismos.
Por eso, cuando comencé a transitar este nuevo mundo, vi nuevas posibilidades, empecé a soñar nuevamente, a creer en mi y en lo que puedo hacer. Aunque seguia limitandome hasta el año pasado (2022).
Aunque para contarles que pasó el año pasado, primero tengo que admitir que yo tampoco creía que se podía vivir de los negocios digitales, no creía posible generar dinero y crear un estilo de vida sindo una nómada digital. Crecí escuchando que la única manera de generar dinero para "sobrevivir", era trabajando 8 o más horas diarias, en un lugar que no me gustaba, con personas que jamas querrían que me supere. Pero todo cambió con la pandemia y el confinamiento debido al COVID 19. Ahí aprendimos, todos, que los trabajos tradicionales no son seguros, que se puede quedar en la calle siendo un empleado modelo, que podés ser despedido sin previo aviso y que ningún empleo es 100% seguro.
En el 2020 comencé a soñar diferente, siendo profesora, mi salario siempre fue modesto, alrededor de $300 usd mensuales, que no varian mucho, aunque la inflación del país crece constantemente. Ese año comencé a pensar en dejar mi empleo tradicional, en el sistema educativo estatal, una vez que generara $400 USD mensuales con mi negocio digital, en ese momento me debatia entre un negocios de viajes y una nueva red social.
El año pasado, en el 2022, debido a una crisis personal, dentro de mi espacio de trabajo, por mis convicciones y mi nueva manera de ver la vida y la forma de hacer negocios, me di cuenta que el sistema educativo tradicional no está preparando a los adolescentes de forma adecuada para enfrentarse a la vida y para adaptarse a las nuevas tecnologías. El entorno tradicional sigue basado en la vieja escuela, siendo muy cerrado, muy estructurado y lineal, con poco espacio a la adaptación de las nuevas tecnologías, aunque sea un espacio fundamental en nuestras vidas cotidianas. Por eso, decidí dar un paso al costado de la escuela, aunque sigo enseñando y compartiendo conocimientos, pero desde otro ángulo. Decidí dedicarme al 100% a los negocios digitales, cambiando totalmente mi rutina, mi forma de vida y pudiendo dedicarle más tiempo a mi familia y a mi hijo que está entrando en una etapa crucial de su vida.
Por eso, hoy quiero alentarte a que no te desanimes aunque el entorno te diga que no es posible ese estilo de vida porque tu estatus financiero no te permite alcanzar eso que soñar con tener. Hoy puedo ayudarte a alcanzar tus metas, puedo ayudarte a lograr esa calidad y estilo de vida que te mereces.
Aunque, muy al contrario de lo que se crea allá afuera, ser emprendedor digital requiere mucho trabajo y esfuerzo, debemos ser concientes de que debemos hacer sacrificios y estar dispuestos a aprender, a desarrollarnos y mejorar nuestra conciencia. Hay que aprender a fijarnos metas, a soñar en grande, pero sin despegar los pies de la tierra.