A veces... abro los ojos... y aparece la magia...
A veces... abro los ojos... y aparece la magia...
Descubre a los personajes que dan vida al Entierro de la Zorra.
Margarita es una adolescente de 14 años de edad, inquieta y curiosa. Bastante rebelde y eso en muchas ocasiones le trae problemas.
Mantiene una relación estrecha con su padre, del que ha aprendido a amar la naturaleza y los animales. Con su madre es algo distante. Su hermano pequeño le parece algo repulsivo.
Al inicio de la historia está sufriendo una crisis existencial de personalidad y búsqueda de objetivos. Diariamente se cuestiona su vida en el pueblo, ya que tiene que lidiar con las tradiciones y la gente que son totalmente opuestas a ella.
Inari es una deidad cuyo papel principal es el de Protectora del Bosque. A menudo pasea por este para comprobar la situación en la que se encuentran los seres vivos que habitan en él.
Suele esconder su verdadera forma en la de un pequeño zorro blanco y plateado de ojos verdes. En su forma original su tamaño se multiplica y le crecen 9 colas.
Tiene alrededor de novecientos años. Es amable con las personas que le demuestran respeto y cariño. El carisma y la inteligencia son su mejor virtud. Inari es quien enseña a Margarita todo sobre la magia.
Es el único sacerdote del pueblo y por ello tiene el respeto de toda su gente, siendo así una figura de máxima autoridad. Se trata de un señor aferrado a las viejas costumbres cuyo carácter testarudo le empuja a mantenerlas cueste lo que cueste. Además, tiende a salirse con la suya gracias a su capacidad de persuasión.
Cuando no está oficiando una misa está en la plaza del pueblo rezando con las señoras mayores, momentos que suele aprovechar para enterarse de lo que se cuece en Los Diaz.
Es el Dios primigenio del Bosque. Aunque mantiene características humanas su aspecto es bastante similar al de los cérvidos, y en su cabeza resaltan unos cuernos dorados que sobresalen casi medio metro.
Es inteligente y transmite paz y sabiduría. En su despacho tiene un árbol milenario del que gracias a una aguja plateada, extrae una savia rojiza que le permite ver el futuro, el presente y el pasado.
Entre sus habilidades arcanas están el poder de la sanación, la capacidad de germinar plantas o invocar a los animales del bosque.