El cuerpo es nuestra conexión con el mundo que nos rodea. A través de la relación que se establece entre el cuerpo y el ambiente, los niños y las niñas empiezan a adquirir experiencias y aprenden a expresar sus emociones y sus necesidades.
Los niños deben saber cómo es el cuerpo humano, tener una idea clara de las partes que lo componen. Para explicarles las principales partes que lo conforman: la boca, el corazón, el cerebro, las piernas y las manos.
Además, el conocimiento de las partes del cuerpo también nos ayuda a enseñar hábitos saludables para sensibilizar sobre la importancia de la salud desde edades tempranas.
La percepción de uno mismo es uno de los aspectos más importantes en el desarrollo infantil sano. Una buena imagen de uno mismo permite tener confianza para lograr lo que uno se propone, así como establecer vínculos positivos con los demás y construir una inteligencia interpersonal, imprescindible para la vida social.
Por ello, la consecución de este objetivo tiene especial relevancia en el currículo de educación infantil. Durante la infancia el niño/a desarrolla la concepción de sí mismo, una construcción que influye y está muy relacionada con la autoestima. Muy importante para un posterior desarrollo sano y óptimo.