La cultura totonaca se desarrolló en la región costera del estado de Veracruz y en la sierra Norte de Puebla, a través de un imponente despliegue urbano que consistió en varias ciudades y, especialmente, tres grandes centros urbanos y ceremoniales denominados “los tres corazones”:
El Tajín. Fue la ciudad más importante de la cultura totonaca y controlaba la región entre los ríos Cazones y Tecolutla. Sus principales obras arquitectónicas fueron el Grupo del Arroyo, la Pirámide de los Nichos, el Templo Azul y las canchas de juego de pelota norte y sur.
Yohualichan. Se situó en la sierra Norte de Puebla y fue uno de los principales centros ceremoniales de los totonacas, donde se desarrolló el motivo arquitectónico de los nichos, posiblemente como representación simbólica de las cuevas que eran abundantes en la zona.
Cempoala. Se situó en la llanura costera, cerca del golfo de México y del río Actopan. Contaba con numerosos canales de riego que abastecían los campos destinados a la agricultura. Llegó a albergar a más de veinticinco mil habitantes y entre sus obras arquitectónicas se destacaron los templos del Sol, de la Luna, Mayor, de las Chimeneas y de la Cruz.