Al final de la segunda temporada, Arisu y Usagi descubren que los juegos en Borderland son una especie de purgatorio donde los jugadores deben enfrentarse a sus traumas y decidir si "despiertan" o siguen atrapados. Finalmente, Arisu y los demás jugadores logran despertar, lo que implica que han superado sus pruebas y pueden regresar a la vida real. Sin embargo, el final deja muchas preguntas abiertas sobre la verdadera naturaleza de Borderland y si el ciclo de los juegos realmente ha terminado, dejando una sensación ambigua y abierta a futuras exploraciones.