No es difícil mantener este tipo de plantas, aunque es necesario, conocer los cuidados de los cactus y suculentas. Tener en cuenta qué factores inciden en su crecimiento es muy importante para que estén siempre fuertes y sanas.
Seguí estos consejos para que tus suculentas o cactus siempre estén en perfectas condiciones:
Se debe regar la planta en profundidad – es decir, que el agua llegue hasta la raíz. Es aconsejable dejar secar bien la tierra entre riego y riego. También, tomá en consideración si tu planta está en interior o exterior, ya que habrá que protegerla durante los días más fríos o lluviosos.
Además, debes tener en cuenta las estaciones:
Primavera: en este momento, la planta comienza a dar sus brotes, entonces es aconsejable regarla una vez cada 10 o 12 días.
Verano: en los meses más cálidos, es cuando más dudas surgen sobre cada cuánto regar un cactus o suculenta. Si bien estas plantas soportan más tiempo sin ser regadas, en estos meses la frecuencia debe aumentar - de cada 5 a 8 días.
Otoño: a principios del otoño, se debe comenzar a reducir la intensidad del riego, realizándose cada 8 o 10 días.
Invierno: en esta época del año, hay que discontinuar el riego, realizándose cada 20 días. Si las temperaturas son inferiores a los 10 grados, no es recomendable regarla ya que podría pudrirse.
Todos los cactus y suculentas necesitan mucha iluminación: puedes colocar tu planta cerca de una ventana, en una galería o en una habitación con mucha luz natural. Es importante saber que no todas las suculentas soportan los rayos directos del sol. Por ejemplo:
Las especies de cactus con pocas espinas o suculentas, requieren de sombra y sol suave.
Los cactus provistos de pelos, con muchas espinas o espinas grandes, suculentas con colores instensos(rojos, marrones y guindas), requieren de sol directo.
Durante los meses de otoño e invierno, es mejor que las plantas se mantengan frescas por la noche, con temperaturas alrededor de 8 a 10 grados. O sea que es mejor evitar interiores muy calurosos, ya que las temperaturas por encima de los 20 grados pueden evitar que realicen su reposo invernal. Así mismo, la mayoría no soportan temperaturas por debajo de los 7ºC.
En primavera y verano, las plantas necesitan una buena ventilación, pero sobrevivirán a altas temperaturas.
A pesar de que soportan suelos áridos, crecen más sanas y fuertes en suelos nutridos. Por eso, se recomienda utilizar tierra enriquecida y preparada para este tipo de plantas. Los expertos jardineros recomiendan dos mezclas para la tierra de tu cactus o suculenta:
Mezcla 1 parte de sustrato universal (o musgo), 1 parte de tierra del jardín y 1 parte de arena.
Otra receta es mezclar partes iguales de sustrato universal y arena.
Cada 6 meses hay que echarle un pizca de humus de lombriz
Recuerda siempre usar arena de río o de jardinería en la preparación de tierra (esto es válido para todas las plantas, no sólo las suculentas). Evita la arena de construcción, que proviene del mar y contiene sal: la sal tiende a secar las plantas.
Esta etapa es muy importante para el cuidado de un cactus o suculenta. La mejor época para hacer este proceso es en primavera. Si la planta deja de crecer, cambia de color o le salen raíces por los agujeros del drenaje, significa que es necesario trasplantarla.
¿Cómo trasplantar suculentas? Las suculentas necesitan ser trasplantadas cada año o dos años.
Considerada una planta "resistente a todo" y de bajo mantenimiento, un cactus igual necesita cuidados y atención. De hecho, los cactus necesitan trasplante cada tres o cuatro años. Si las raíces llegan al borde de la maceta, es hora de trasplantar.
Este es un punto muy importante: el agua del caño puede ser alcalina y/o dura (dependiendo de la zona donde vivas), lo que significa que contiene altas concentraciones de minerales. Estos minerales pueden acumularse en la tierra de la planta y afectarla.
Nunca uses agua que haya pasado por un sistema de filtro que utilice sal como agente de recarga, ya que estos sistemas simplemente reemplazan la "dureza" del agua con iones de sodio.
El agua de lluvia es preferible al agua del caño- puedes recolectarla y almacenarla. Siempre usa el agua de lluvia a los pocos días de la recolección, para evitar la generación de mosquitos. Si no tienes esta opción puedes hacer hervir el agua o dejarla reposar por un día.
Fuente: www.cleanipedia.com