Cuando enfermas, no hay un cuerpo por curar. Hay una culpa por sanar, un recuerdo por perdonar, una historia que agradecer, una mente por limpiar.
Cuando enfermas, no hay un cuerpo por curar. Hay una culpa por sanar, un recuerdo por perdonar, una historia que agradecer, una mente por limpiar.
(La voz de la Madre Tierra)